Nautik Magazine

Zsófia Törőcsik bate el récord mundial de inmersión libre con un descenso de 108 metros

En las aguas de Limassol (Chipre), la húngara ha estado acompañada en el podio por la ucraniana Nataliia Zharkova, que se ha llevado la plata con una inmersión de 103 metros, y la española Isabel Sánchez Aran, que ha conseguido el bronce tras alcanzar los 92 metros.

Zsófia Törőcsik ascendiendo tras conseguir los 108 metros de profundidad en el Campeonato Mundial de Apnea de Profundidad 2026, celebrado en Limassol (Chipre). (Foto vía Instagram de @torocsikzsofia)

El récord mundial de inmersión libre (FIM) ha cambiado de manos por quinta vez en 2026 y vuelve a pertenecer a Zsófia Törőcsik (38 años , Tatabánya, Hungría). La deportista ha alcanzado los 108 metros de profundidad en el Campeonato Mundial de Apnea de Profundidad 2026, celebrado en Limassol (Chipre), donde se ha proclamado campeona del mundo y ha establecido una nueva marca mundial, pendiente de ratificación oficial.

La inmersión libre es una de las disciplinas más exigentes de la apnea: los deportistas descienden y regresan a la superficie tirando de la línea de inmersión con las manos, sin utilizar aletas. Törőcsik completó su descenso a 108 metros en cuatro minutos y, tras regresar a la superficie, cumplir el protocolo correspondiente y entregar su etiqueta a los jueces, celebró el logro lanzándola por los aires. Una imagen que resumió la emoción del momento, que ella misma describió con una frase: «Hoy mi felicidad ha llegado a las nubes».

Por detrás en la cuerda

La lucha por el título estuvo marcada por la actuación de la ucraniana Nataliia Zharkova, que alcanzó los 103 metros y se hizo con la medalla de plata, a solo cinco metros de la campeona. Ambas deportistas mantienen una intensa rivalidad durante la temporada 2026, en la que se han disputado en varias ocasiones los récords mundiales de esta disciplina. El podio lo completó la española Isabel Sánchez Aran, con una inmersión de 92 metros que supone un nuevo récord nacional, también pendiente de ratificación.

Para Sánchez Aran, el bronce tiene un significado especial: es su primera medalla en un Campeonato del Mundo de la AIDA y su primer podio mundial en toda su trayectoria en la apnea. La jornada también dejó nuevas marcas nacionales, con la australiana Jade MacDonald-Razvi, que alcanzó los 85 metros; la sudafricana Talya Davidoff, con 82; la suiza Vera Burkard, con 81; y la israelí Shlomit Wallerstein, con 78 metros.

Una inmersión con condiciones favorables

Las condiciones del mar en Limassol contribuyeron a una jornada especialmente favorable para las inmersiones profundas. Las aguas tranquilas y la ausencia de corrientes permitieron a las atletas concentrarse en sus descensos y ofrecer algunas de las mejores actuaciones de la competición.

En un campeonato que ha vuelto a poner a prueba los límites de la apnea femenina, los resultados de Törőcsik, Zharkova y Sánchez Aran han situado el foco en una disciplina en la que cada metro cuenta.