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El gran mapa del M&A en España: 73.803 millones movilizados y una batalla por el negocio que lidera Cuatrecasas

El mercado español de M&A suma 2.261 operaciones y 73.803 millones hasta septiembre, con Uría, Garrigues y Freshfields al frente del negocio.

El mercado español de fusiones y adquisiciones suma 2.261 operaciones y 73.803 millones de euros movilizados hasta septiembre de 2026.

Hay dos formas de mirar el mercado de fusiones y adquisiciones. Una cuenta operaciones. La otra observa dónde se concentra el dinero, quién lo mueve y quién está detrás de cada firma que cambia de manos. El último mapa de TTR Data dibuja una fotografía especialmente reveladora del negocio español al cierre del tercer trimestre: 2.261 transacciones y 73.803 millones de euros de capital movilizado entre enero y septiembre de 2026. No es solo una radiografía de compraventas empresariales. También es el retrato de una industria de asesores en la que el tamaño de las operaciones y el número de mandatos dibujan dos ligas diferentes.

En la primera están los grandes despachos que aparecen detrás de las operaciones de mayor volumen. Uría Menéndez conserva la primera posición por valor asesorado, con 23.056 millones de euros, seguido de Garrigues, con 14.689 millones, y Freshfields, con 8.664 millones. A&O Shearman y Latham & Watkins completan las cinco primeras posiciones, con 7.593 millones y 6.408 millones, respectivamente. Pero si la clasificación cambia de criterio y en lugar del dinero se cuentan operaciones, el liderazgo pasa a Cuatrecasas, que acumula 142 transacciones, por delante de Garrigues, con 128, y Uría Menéndez, con 74. La diferencia dice mucho del mercado: las firmas que más operaciones cierran no son necesariamente las que concentran las operaciones de mayor tamaño.

73.803 millones y una economía corporativa que sigue moviéndose

El volumen acumulado hasta septiembre confirma que el mercado español de M&A mantiene un ritmo relevante durante 2026. Son 2.261 operaciones anunciadas o registradas en los nueve primeros meses del año, con un capital movilizado de aproximadamente 73.803 millones de euros. El dato adquiere mayor significado cuando se observa cómo se reparte la actividad: hay un tejido amplio de operaciones de tamaño medio y, al mismo tiempo, un puñado de transacciones capaces de alterar por sí solas el ranking de asesores.

La concentración es especialmente visible en la parte alta de la tabla. La adquisición de Webster Financial Corporation por Banco Santander, valorada en unos 10.325 millones de euros, se mantiene como la mayor operación del año en España y explica una parte sustancial del liderazgo de los despachos que participaron en ella. Santander acordó en febrero la compra por 12.200 millones de dólares, mediante una combinación de efectivo y acciones, con una ampliación de capital de aproximadamente 3.500 millones. La operación refuerza la posición del grupo español en Estados Unidos y amplía su escala en banca minorista y de empresas.

Detrás de una operación de estas dimensiones hay también una industria jurídica y financiera que mueve cifras propias. En el caso de Webster participaron asesores como Bank of America, Centerview Partners, Deloitte, Goldman Sachs, J.P. Morgan y Piper Sandler, además de Santander Corporate & Investment Banking. En el frente jurídico aparecen Davis Polk, Deloitte Legal, Uría Menéndez y Wachtell. La operación es, por tanto, mucho más que una adquisición bancaria: es también una fotografía de cómo se organiza el asesoramiento en las grandes operaciones transfronterizas.

Uría gana por volumen; Cuatrecasas gana por frecuencia

La clasificación de los despachos cuenta una historia interesante porque no existe un único líder. Si el criterio es el importe de las operaciones asesoradas, Uría Menéndez ocupa el primer puesto con 23.056 millones de euros. La firma aparece vinculada a tres de las cinco mayores transacciones del año, entre ellas la compra de Webster por Santander.

Garrigues ocupa la segunda posición, con 14.689 millones, mientras que Freshfields alcanza los 8.664 millones. Por detrás se sitúan A&O Shearman, con 7.593 millones, y Latham & Watkins, con 6.408 millones. La siguiente franja la forman Pérez-Llorca, Cuatrecasas y Linklaters, todos ellos por encima de los 5.000 millones de euros en valor agregado asesorado.

Pero el ranking se da la vuelta cuando se mide la actividad pura. Cuatrecasas ha participado en 142 operaciones, frente a las 128 de Garrigues y las 74 de Uría Menéndez. Es una diferencia sustancial: Cuatrecasas no lidera por el tamaño acumulado de los negocios en los que interviene, sino por la capacidad de estar presente en un número muy elevado de transacciones.

Es, en realidad, la diferencia entre volumen y capilaridad. Una firma puede construir su posición a partir de unas pocas operaciones extraordinariamente grandes; otra puede hacerlo acompañando a un número mucho mayor de compañías en procesos de compraventa, inversión, desinversión o integración. En el mercado español de 2026, ambas estrategias conviven.

El inmobiliario concentra una de cada cinco operaciones

Entre todos los sectores, uno destaca por encima del resto: el inmobiliario. El sector acumula 510 operaciones en los nueve primeros meses del año, según TTR Data. Son aproximadamente el 22,6% del total de transacciones registradas, una proporción que sitúa al ladrillo como el principal motor de actividad del mercado español de M&A por número de operaciones.

La cifra resulta especialmente significativa porque el mercado inmobiliario ya no puede leerse únicamente desde la compraventa tradicional de edificios. Detrás de las operaciones aparecen activos, plataformas, carteras, compañías especializadas y vehículos de inversión que convierten al sector en uno de los principales campos de batalla para fondos, corporaciones y asesores.

El peso del inmobiliario ayuda además a explicar por qué el número de operaciones y el capital movilizado evolucionan de forma diferente. 510 transacciones inmobiliarias no significan necesariamente 510 operaciones de gran volumen. El mercado combina operaciones de distinta escala y naturaleza, mientras que los grandes movimientos corporativos –como Webster, Allfunds o Cirsa– tienen capacidad para alterar rápidamente la fotografía económica del conjunto.

Allfunds, Cirsa y Urbaser: las otras grandes piezas del tablero

Después de Webster, las grandes operaciones del año muestran un mercado extraordinariamente diversificado. Deutsche Börse acordó en enero la adquisición de Allfunds por 5.300 millones de euros, en una operación destinada a reforzar su negocio de fondos. La oferta valoró la compañía en 8,80 euros por acción, con una combinación de efectivo, acciones y dividendo y una prima superior al 30% para los accionistas.

En septiembre llegó otro movimiento de gran tamaño: Lottomatica acordó la integración de Cirsa, dando lugar al segundo mayor grupo cotizado del sector del juego y las apuestas deportivas. La operación eleva el valor empresarial de Cirsa, incluida la deuda, hasta unos 5.100 millones de euros, mientras que Lottomatica partía de una valoración de unos 8.100 millones.

El capital riesgo también dejó una de las grandes operaciones del ejercicio. Blackstone y EQT cerraron la adquisición de Urbaser a Platinum Equity, con una valoración de la compañía cercana a los 5.600 millones de euros. Aproximadamente 2.300 millones correspondieron al capital de la operación después de las refinanciaciones realizadas previamente, y ambos fondos pasaron a controlar el grupo a partes iguales.

Son tres operaciones de naturaleza distinta –mercado de capitales, consolidación sectorial y private equity– que ayudan a entender la amplitud del mercado español de M&A en 2026. No existe un único comprador ni un único tipo de activo en juego.

Energía, seguros, tecnología y telecomunicaciones completan el mapa

La actividad no se concentra exclusivamente en los sectores que tradicionalmente dominan las grandes operaciones corporativas. Iberdrola alcanzó en julio un acuerdo para adquirir el 80% de Caruna, la principal distribuidora eléctrica de Finlandia, en una operación que valoraba el 100% de la compañía en unos 5.000 millones de euros, incluida su deuda financiera. El desembolso por el 80% del capital se situó en torno a 2.000 millones.

En seguros, Mapfre acordó la compra del 100% de Safety Insurance Group, compañía cotizada en Nasdaq especializada en seguros de no vida. La operación se situó en algo más de 1.350 millones de euros, con una contraprestación de 105 dólares por acción.

También hubo movimientos relevantes en tecnología y servicios vinculados al turismo. Amadeus completó la adquisición de Idemia Public Security, por unos 1.350 millones de euros, incluyendo un potencial earn-out de hasta 150 millones. La operación amplía las capacidades de la compañía española en soluciones biométricas aplicadas a su plataforma de viajes.

Y en telecomunicaciones, Telefónica, Liberty Global e InfraVia Capital cerraron la adquisición de Netomnia, el cuarto operador británico de banda ancha. El acuerdo, aprobado por la Comisión Europea en marzo, supone para Telefónica su primera adquisición importante bajo la presidencia de Marc Murtra y se enmarca en una operación total de 2.300 millones de euros, de los que 1.146 millones corresponden al importe considerado en el ranking de TTR.

La banca española compra escala fuera de España

Hay otro patrón que atraviesa buena parte de las operaciones de mayor tamaño: la búsqueda de escala internacional por parte de los grupos españoles. Santander mira a Estados Unidos con Webster; Iberdrola refuerza su posición en Finlandia; Telefónica vuelve a mover ficha en Reino Unido y Mapfre compra una aseguradora estadounidense.

No se trata de movimientos aislados. El mercado de M&A está funcionando como una de las herramientas mediante las que las grandes compañías españolas redibujan su perímetro geográfico. Las adquisiciones permiten entrar en nuevos mercados, reforzar posiciones existentes o incorporar capacidades que resultaría más lento desarrollar internamente.

El caso de Santander es el más contundente por tamaño. Con Webster, el banco no solo adquiere un activo financiero estadounidense: gana escala en uno de los mercados bancarios más grandes del mundo y refuerza sus negocios minorista y empresarial. La operación explica por sí sola buena parte del protagonismo que el banco español ha tenido en el mapa corporativo de 2026.

El negocio que hay detrás de cada operación

Los números del informe de TTR Data permiten mirar también hacia un sector que suele permanecer en segundo plano: el de los asesores. Cada adquisición de gran tamaño genera una cadena de servicios jurídicos, financieros, fiscales, de due diligence, valoración y comunicación. Cuanto mayor es la operación, más extensa suele ser esa arquitectura.

En las cinco primeras posiciones por valor asesorado aparecen Uría Menéndez, Garrigues, Freshfields, A&O Shearman y Latham & Watkins. En paralelo, Cuatrecasas lidera por número de operaciones. El resultado es un mercado en el que las firmas compiten simultáneamente por las grandes transacciones y por una cartera amplia de operaciones.

El ranking también muestra que el mercado español tiene una dimensión claramente internacional. Los nombres que aparecen detrás de las operaciones más grandes mezclan despachos españoles con grandes firmas globales, bancos de inversión internacionales y compañías de servicios profesionales. El M&A español ya no se juega solo dentro de las fronteras españolas: las operaciones más importantes conectan Madrid con Nueva York, Londres, Frankfurt, Helsinki o Lisboa.

La cifra que importa no está solo en los 73.803 millones

Los 73.803 millones de euros movilizados hasta septiembre son la cifra que resume el tamaño del mercado, pero no explican por sí solos su composición. Hay 2.261 operaciones, un sector inmobiliario que concentra 510, un puñado de adquisiciones multimillonarias y una competición cada vez más intensa entre los despachos que quieren quedarse con el negocio.

El verdadero mapa aparece cuando se cruzan esas variables: quién compra, qué compra, dónde compra y quién le asesora. Santander busca escala en Estados Unidos; Iberdrola amplía su presencia en redes eléctricas; Telefónica vuelve a crecer en Reino Unido; Puig completa su posición en Isdin; los fondos internacionales siguen entrando en activos españoles y el inmobiliario mantiene el mayor número de operaciones.

A falta de cerrar el año, el tercer trimestre deja así una fotografía bastante nítida: el mercado español de fusiones y adquisiciones sigue activo, internacionalizado y muy disputado, pero el poder no se reparte de la misma manera cuando se mide en euros que cuando se mide en operaciones. Y esa diferencia es, precisamente, la que explica quién manda en el negocio.