Por ello, la organización empresarial pide que se preserve la actividad del transporte de mercancías por carretera como estratégico, al asegurar que su funcionamiento resulta «imprescindible» para el conjunto de la economía nacional.
«Los transportistas tienen una responsabilidad diaria con la economía y con el abastecimiento del país y deben poder seguir desempeñándola con normalidad», señala en un comunicado, aunque sus trabajadores podrán sumarse a la huelga si así lo consideran y en cumplimiento de los servicios mínimos que se decreten.
Aunque la CETM reconoce que la vivienda constituye una preocupación para una parte muy importante de la sociedad española, advierte de que la existencia de un problema social «no justifica hacer recaer sus consecuencias sobre quienes generan actividad económica, empleo y riqueza y contribuyen al sostenimiento del Estado del bienestar».
La patronal advierte de que la elección del miércoles 11 de noviembre agrava el impacto sobre la actividad, ya que una interrupción a mitad de semana altera programaciones, cargas, descargas, rutas y entregas, con efectos que se trasladan a los días posteriores.

