El tramo de inversión más habitual es el comprendido entre 10 y 25 millones de dólares, en el que se sitúa el 28% de las organizaciones, mientras que solo el 3,6% dedica menos de un millón de dólares al año a estas tecnologías.
El informe apunta a una evolución desde herramientas generalistas hacia soluciones especializadas por sectores. En cinco de las seis industrias analizadas, más del 60% de las empresas considera «muy importante» o «crítico» disponer de IA específica para su actividad, con construcción e ingeniería a la cabeza (72,4%), seguida de telecomunicaciones (69,5%) y transporte y logística (66,7%).
En cuanto al grado de implantación, el 63% utiliza IA para asistir o completar tareas individuales, un 22% ejecuta flujos de trabajo semiautónomos con supervisión humana limitada y un 10% opera con IA mayoritariamente autónoma. El 4% todavía no ha desplegado esta tecnología en sus operaciones.
Asimismo, el 63,2% prefiere adquirir trabajadores digitales -soluciones de IA capaces de ejecutar procesos completos- frente al 18,7% que optaría por desarrollarlos íntegramente de forma interna. A la hora de elegir tecnología, las empresas priorizan la integración con sus sistemas existentes (36%), la fiabilidad y precisión (34%) y la gobernanza y auditabilidad (30%).
«Las empresas industriales están buscando una IA que conozca su realidad y sea capaz de trabajar sobre los procesos que sostienen sus operaciones», ha señalado el director de Preventa de IFS Iberia, Gonzalo Valle. Respecto al retorno, el 40% de las organizaciones espera recuperar la inversión en trabajadores digitales en un plazo de entre 13 y 24 meses y otro 32%, entre seis y doce meses.

