El plan estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026 y consistirá en subvenciones directas de 0,10 euro por litro y cubrirá los costes adicionales de combustible derivados de la crisis de Oriente Próximo entre el 1 de marzo y el 30 de junio de 2026.
Los servicios comunitarios evaluaron el plan en el marco de las reglas de ayudas de Estado que permite a las autoridades apoyar determinadas actividades bajo condiciones determinadas.
Tras su análisis, el Ejecutivo comunitario considera que el programa se ajusta a las condiciones establecidas por la normativa comunitaria, dado que, entre otros, será temporal y cuenta con un presupuesto estimado claro.
Así, según informa la institución en un comunicado, Bruselas ha concluido que estas ayudas son necesarias, adecuadas y proporcionadas para facilitar el desarrollo de una actividad económica y no afecta negativamente a las condiciones comerciales en una medida contraria al interés común.

