Durante la visita, varios grupos han conocido de la mano de personal de Renfe y de una guía del Colegio de Arquitectos la historia de este edificio, así como detalles técnicos del mismo.
En la fachada exterior han podido observar los relieves que albergan los escudos de ciudades conectadas por tren con Madrid, como Aranjuez, Guadalajara, Alcalá de Henares o Zaragoza, entre otras. También se ha visitado estancias como la sala del consejo, las escaleras históricas con su ascensor metálico o el actual despacho de presidencia.
A esto se une que diferentes grupos han tenido la oportunidad de conocer cómo es el funcionamiento diario de la operativa ferroviaria, ya que también han podido acceder al Centro de Gestión de Operaciones (CGO) de mercancías, ubicado en la segunda planta del edificio.
La sede institucional, obra del ingeniero y arquitecto francés Victor-Benoît Lenoir, se construyó entre 1862 y 1864 en la glorieta de Atocha, frente al embarcadero de la línea Madrid-Aranjuez, como sede administrativa de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA).
Sin embargo, por motivos de ampliación, la ubicación del edificio constituía un obstáculo para el crecimiento de las instalaciones ferroviarias, por lo que se decidió trasladarlo pieza a pieza a la «campanilla», en la antigua carretera de Valencia, lo que actualmente es el número 4 de la Avenida Ciudad de Barcelona.
Construido en piedra de Novelda, granito azul, ladrillo visto y una armadura de hierro en cubierta, el edifico continuó albergando las oficinas y despachos administrativos de la compañía ferroviaria. Posteriormente, en torno al edificio principal se fueron construyendo los edificios aledaños.

