Adoptado en 2016, el Corsia estableció la primera medida mundial basada en el mercado para un sector industrial y constituyó una importante continuación del Acuerdo de París, firmado un año antes.
Actualmente, más de 130 países participan en este plan de compensación y reducción de emisiones, mientras que se prevé que para finales de este año el programa haya mitigado aproximadamente 200 millones de toneladas de CO2.
De cara a 2027, la estimación actual es que el Corsia cubrirá aproximadamente el 85% de las emisiones globales.
«Como primer acuerdo climático global para el sector de la aviación, Corsia representa lo mejor de la colaboración internacional: una solución global para un desafío global», ha valorado la vicepresidenta sénior de Sostenibilidad, Marie Owens Thomsen.
Además, este décimo aniversario coincide con la revisión del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (RCDE UE) por parte de la Unión Europea, que considera propuestas para extender su alcance a a destinos situados a menos de 5.000 km de la UE (tomando Fránkfurt como su centro geográfico), entre otras.
Desde la IATA, con el objetivo de acelerar la descarbonización de la aviación, reclama reforzar el Corsia mediante la eliminación del mecanismo propuesto de «RCDE UE como servicio», que «fomentaría sistemas paralelos regionales o bilaterales de fijación de precios del carbono».
Por último, en apoyo de la producción combustible de aviación sostenible (SAF), otra medida es la destinada a suprimir las restricciones geográficas y las condiciones adicionales que limitan el apoyo a las vías de creación de este tipo de combustibles.

