En concreto, esta inauguración supone la vuelta al crecimiento del grupo tras cuatro años sin nuevas aperturas. Así, Granda, que no es chef sino sumiller y jefe de sala, vuelve a crear este nuevo concepto gastronómico que se inspira en la dinámica de los lobbies de hotel para articular un espacio flexible centrado en la gastronomía, la coctelería y las activaciones culturales.
El proyecto, además, toma el nombre de la hija del empresario y basa su oferta culinaria en el producto local de Málaga y Andalucía, como los embutidos de Ronda y los vinos de la región. La gestión operativa del centro estará respaldada por el propio personal consolidado del grupo hostelero, apostando por la continuidad del equipo interno sin incorporar chefs externos.
SEIS ESTRELLAS MICHELIN EN CINCO RESTAURANTES
Con 28 años, en diciembre de 2004, Granda creó en Marbella su primer proyecto personal: Skina, que actualmente cuenta con dos estrellas Michelin. En origen fue un pequeño restaurante con capacidad tan solo para 10 comensales que este año, coincidiendo con su 20 aniversario, ha multiplicado su capacidad y ha cambiado de concepto y ubicación, a la Milla de Oro de Marbella.
En diciembre de 2017, el asturiano inauguró Clos Madrid como tributo a su pasión por el vino, logrando su primera estrella en menos de un año, mientras que dos años después abrió Ayalga en Ribadesella, su Asturias natal, dentro del emblemático Hotel Villa Rosario y que en 2021 obtuvo su primera estrella Michelin, convirtiéndose en el primero ubicado en un hotel asturiano en recibir esta distinción, una etapa que Granda cierra en enero de 2026 al dejar de estar vinculado al proyecto.
En 2021 vuelve a apostar por la capital con la apertura de Nintai como una barra para 12 comensales, destacando productos de temporada y de primera calidad, esencialmente pescado y como única carne, buey de Kobe. Gracias a su propuesta y a maridajes excepcionales con sake, champagne y té, consiguió su primera estrella Michelin antes de cumplir un año.
Mientras que Marcos, en Gijón, nació como un homenaje a la cocina tradicional asturiana con un formato íntimo, tan solo para 12 personas. Esta apuesta, con un guiño especial a las guisanderas, mereció la primera estrella Michelin también antes de cumplir un año.
Con otra estrella de la ‘guía roja’ está Toki, también en Madrid, donde Granda propone una experiencia única para seis comensales, centrada en la pureza de la cocina japonesa, con el arroz como protagonista y una bodega excepcional que lo convierte en un imprescindible de la ciudad.

