Brandvoice / Contenido Patrocinado

Charlotte Mejat, directora general de Laboratorios Vichy: «La salud integrativa está redefiniendo el concepto de belleza»

La ciencia de la longevidad propone una nueva forma de abordar el paso del tiempo, con la prevención, los hábitos y la salud como ejes de un cuidado de la piel que mira mucho más allá de la estética.

Charlotte Mejat, directora general de Laboratorios Vichy en España y Portugal.

Durante años, el cuidado de la piel ha estado muy ligado a corregir los signos visibles de la edad. Arrugas, pérdida de firmeza o cambios en la textura han marcado buena parte del discurso alrededor del envejecimiento. Hoy, la ciencia propone mirar un poco más allá. Hablar de longevidad implica hacerlo también de prevención, hábitos y salud cutánea, y de cómo todo ello influye en la manera en la que envejecemos. Sobre ese cambio de enfoque hablamos con Charlotte Mejat, directora general de Laboratorios Vichy en España y Portugal, que analiza también el papel que tienen las marcas a la hora de trasladar los avances científicos al consumidor con rigor y de generar confianza en un contexto en el que cada vez tenemos más información, pero no siempre más certezas.

El cuidado de la piel se ha asociado durante años a corregir los signos del envejecimiento. ¿Qué ha cambiado para que hoy hablemos de longevidad y no simplemente de anti-aging?

Durante décadas, el sector de la cosmética abordó el envejecimiento de la piel desde una perspectiva mayoritariamente estética, enfocándose en corregir los signos visibles de la edad, como las arrugas o la pérdida de firmeza. Hoy, sin embargo, gracias a la convergencia entre los avances de las ciencias biomédicas y la innovación dermocosmética, hemos entrado en una nueva era liderada por la ciencia integrativa de la longevidad. Ya no se trata de luchar contra el paso del tiempo, sino de abordar el cuidado desde una perspectiva proactiva y de preservación. Ante una esperanza de vida cada vez mayor, es una gran noticia que evolucionemos hacia la perspectiva de envejecer bien, acompañando la calidad de vida y manteniendo la vitalidad y resistencia celular de la piel.

El cambio pasa por actuar antes de que aparezcan los problemas. ¿Cree que estamos aprendiendo realmente a incorporar la prevención como parte de nuestro cuidado diario o todavía seguimos reaccionando demasiado tarde?

Poco a poco estamos asimilando un concepto fundamental: envejecer no es un proceso pasivo y cómo lo hacemos depende directamente de nuestras decisiones diarias. La combinación de factores ambientales y de estilo de vida —como la radiación solar, la contaminación, la nutrición, el estrés y la falta de sueño— impacta de manera directa en los signos biológicos y visibles del envejecimiento de la piel. Adoptar buenos hábitos en estos ámbitos influye en la calidad visible de nuestra piel y en su edad biológica aparente.

Con esta información cada vez más al alcance de las personas, podemos actuar de forma temprana en lugar de esperar a que los signos se hagan evidentes. En Laboratorios Vichy hemos detectado que este enfoque proactivo del autocuidado ya es una prioridad para un alto porcentaje de la población: en España hablamos de 12 millones de personas y, a nivel mundial, del 70%. En Laboratorios Vichy hemos puesto nombre a este colectivo: los llamamos Health Performers.

Innovar en dermocosmética ya no consiste solo en desarrollar nuevas fórmulas, sino en responder a un conocimiento científico que avanza muy rápido. ¿Cómo se traduce ese conocimiento en soluciones rigurosas y comprensibles para el consumidor?

En L’Oréal Groupe llevamos más de 116 años invirtiendo en investigación básica y aplicada, con más de 1.300 millones de euros anuales destinados a I+D y una red de más de 4.000 investigadores de 30 disciplinas diferentes. El objetivo es comprender los mecanismos biológicos del envejecimiento para poder actuar sobre sus factores desencadenantes.

El reto está en traducir esa complejidad en algo tangible para las personas. Un ejemplo es nuestra Tecnología Longevisia, fruto de más de 20 años de investigación y más de 100 estudios científicos, e inspirada en la rueda de la longevidad de L’Oréal Groupe: una metodología que permite identificar los factores del envejecimiento y seleccionar los ingredientes activos para acompañar a las células maduras frente al paso del tiempo. Para trasladar ese rigor al consumidor, apostamos por la transparencia sobre cómo desarrollamos estas soluciones y por una estrecha colaboración con los profesionales de la salud.

La credibilidad es uno de los grandes activos de las marcas de salud. ¿Qué hace falta para conseguir esa confianza en un contexto marcado por la sobreinformación, las tendencias virales y una creciente demanda de evidencia científica?

La credibilidad no se improvisa ni se construye sumándose a tendencias efímeras, sino que nace del rigor científico y del respaldo profesional. En Laboratorios Vichy, nuestra confianza se sustenta en ser una marca pionera en la investigación del exposoma y recomendada por más de 80.000 dermatólogos en todo el mundo. Además, nos apoyamos en la sólida base de más de 9.000 publicaciones científicas que existen sobre longevidad cutánea y colaboramos de forma continua con dermatólogos y otras especialidades, como farmacéuticos, médicos estéticos, nutricionistas o especialistas en biomedicina. También ofrecemos formación científica a las farmacias para que puedan acompañar al consumidor desde la evidencia. Así conseguimos que la conversación gire en torno a la salud de la piel y no a la última tendencia viral.

El interés por el cuidado de la piel llega cada vez a edades más tempranas. ¿Qué responsabilidad tienen las marcas para que esa conversación se construya desde la salud y la prevención, y no desde la presión estética o las tendencias?

Tenemos una responsabilidad enorme a la hora de cambiar el relato social. La cosmética debe dejar de verse como una disciplina puramente estética para entenderse también como una herramienta de cuidado de la piel proactivo. En Laboratorios Vichy tenemos el compromiso de acompañar en todas las etapas de la vida, desde la adolescencia hasta las pieles más maduras.

El mensaje que debemos transmitir a las generaciones más jóvenes es que no se trata solo de «verse joven», sino de  proteger la salud y la juventud de su piel a largo plazo. Enseñarles la importancia de mantener una barrera cutánea fuerte y protegerse del daño solar permite construir hábitos de autocuidado que favorecerán el bienestar de su piel y calidad de vida en el futuro.

¿Hay alguna creencia sobre el envejecimiento de la piel que considere que la ciencia ya ha superado, pero que sigue muy presente en la sociedad?

Sin lugar a dudas, la creencia de que nuestro envejecimiento está dictado casi exclusivamente por la genética. Aún hoy, muchas personas se resignan pensando que todo depende de su herencia biológica, pero la ciencia nos ha demostrado que la genética solo determina el 25% de cómo envejecemos.

La clave está en la epigenética y el exposoma. Más del 70% de nuestro proceso de envejecimiento depende de factores externos y de nuestros hábitos. Y, a diferencia del ADN, las marcas epigenéticas caudadas por el entorno son dinámicas y podemos modular su impacto a través del estilo de vida y la fotoprotección. Lo importante es que la sociedad interiorice que podemos adoptar un papel más activo en el cuidado de nuestra piel.

Si tuviera que quedarse con una sola idea sobre longevidad que cree que definirá el futuro del cuidado de la piel, ¿cuál sería?

Si tuviera que resumirlo en una sola idea, sería esta: cuidar la piel hoy es apostar por una piel más resistente, sana y longeva en el futuro. La piel es el órgano que nos protege continuamente del exterior y, cuando la cuidamos desde la prevención, estamos fortaleciendo esa barrera protectora natural. Al final, la longevidad cutánea trasciende la belleza superficial. Invertir en una piel sana es ganar en bienestar cutáneo, pero también en autonomía y autoestima.

Artículos relacionados