
El colectivo asegura que la acampada ha adoptado medidas de protección, entre ellas la expulsión de los presuntos agresores
PALMA, 6 (EUROPA PRESS)
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha exigido de nuevo al delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, que actúe de forma inmediata sobre la acampada en la plaza de España, después que el colectivo Flama haya denunciado situaciones de «acoso sexual».
En una nota de prensa, el Ayuntamiento ha considerado «extremadamente graves» las acusaciones realizadas públicamente por el colectivo a través de redes sociales, donde denuncia la existencia de «comportamientos y actitudes sexistas, así como situaciones de acoso sexual» en el entorno de la acampada, y advierte también de la presencia de menores de edad en este espacio.
Para Cort, estas denuncias hacen «todavía más necesario» que la Delegación del Gobierno «deje de mirar hacia otro lado, asuma sus responsabilidades y actúe de forma inmediata».
El alcalde ya reclamó a la Delegación que desalojara la acampada y pusiera fin a una situación que, según defendió, afecta al uso normal de este enclave, un espacio público utilizado diariamente por miles de ciudadanos y en el que los servicios municipales llevan más de una semana sin poder desarrollar con normalidad las tareas de limpieza, mantenimiento y conservación.
En dicha solicitud, el Ayuntamiento advirtió también que se había vencido el plazo comunicado por la propia organización. En concreto, se señaló que el derecho fundamental de reunión posee una naturaleza esencialmente temporal, vinculada a una convocatoria concreta y limitada en el tiempo.
Por ello, ha argumentado el equipo de gobierno, una vez celebrada la concentración comunicada para los días 28 y 29 de septiembre, la situación actualmente existente en la plaza de España «no parece encuadrarse en el ámbito propio de dicha convocatoria».
El Consistorio ha reiterado que «respeta plenamente» el derecho de reunión y manifestación, pero recuerda que el ejercicio de este derecho debe desarrollarse de acuerdo con la normativa vigente y con todas las garantías de seguridad, convivencia y protección de las personas.
Ante unas acusaciones de «acoso sexual», «resulta imprescindible que la Administración competente actúe en consecuencia, teniendo también especialmente en cuenta la advertencia sobre la presencia de menores en el entorno de la acampada».
Cort ha puesto sus servicios a disposición del colectivo Flama para acudir a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) y prestarles el apoyo y acompañamiento que puedan necesitar ante las situaciones que han hecho públicas.
LA ACAMPADA ADOPTA MEDIDAS DE PROTECCIÓN
Tras las denuncias públicas del colectivo Flama, la acampada ha celebrado una asamblea conjunta interna en la que las afectadas han expuesto las situaciones ocurridas.
Según ha explicado Flama en sus redes sociales, a raíz de esta asamblea se han propuesto diferentes medidas para garantizar que la acampada pueda continuar siendo un espacio «seguro y libre de cualquier forma de acoso, machismo, Lgtbifobia o violencia».
Entre ellas, se ha acordado la salida del espacio de aquellas personas cuya presencia había generado situaciones de conflicto o inseguridad.
También se ha planteado la creación de un protocolo de preveneción y actuación frente a situaciones de acoso, machismo y otras violencias. Del mismo modo, se ha habilitado un punto de referencia Lgtbi y de cuidados dentro de la acampada.
Igualmente, siempre según Flama, se han producido disculpas públicas por determinadas actitudes y comentarios que habían generado malestar y se ha establecido el compromiso de seguir trabajando colectivamente para prevenir que situaciones similares vuelvan a producirse.
«Nuestro comunicado anterior expresaba una decisión tomada en ese momento y respondía a las circunstancias que se habían producido y la reacción interna de la acampada. La situación ha evolucionado posteriormente con diálogo abierto y las decisiones tomada en asamblea», han subrayado desde el colectivo.
Así, se mantienen pendiente de la evolución de las medidas acordadas y su aplicación, y a que «las compañeras puedan sentirse seguras».

