La entrada de vehículos a Eivissa durante los meses de mayor presión turística se ha reducido un 16,2% respecto a 2024, antes de la entrada en vigor de la limitación de vehículos. Entre junio y septiembre de 2026 desembarcaron en la isla 91.754 vehículos en régimen de pasaje, frente a los 109.457 registrados en el mismo periodo de 2024. Son 17.703 vehículos menos.
El dato sitúa la regulación de acceso al territorio como una de las principales herramientas utilizadas por el Consell d’Eivissa para contener la presión sobre la red viaria durante los meses de mayor actividad turística.
«Lo más importante no es solo el resultado acumulado, sino que se ha logrado reducir vehículos en julio y agosto, cuando Eivissa soporta mayor presión», ha señalado el vicepresidente primero del Consell, Mariano Juan. «No hemos desplazado el problema, hemos actuado cuando y donde más falta hacía».
La reducción resulta especialmente relevante entre los turismos. En los cuatro meses analizados desembarcaron 81.572 coches, frente a los 96.332 de 2024. La diferencia es de 14.760 vehículos, un 15,3% menos. El descenso se ha producido de forma sostenida durante toda la temporada: la llegada de turismos cayó un 11,5% en junio, un 18,1% en julio, un 19,3% en agosto y un 10,3% en septiembre respecto a 2024.
En términos agregados, el número de movimientos de vehículos —sumando embarques y desembarques— también refleja el cambio de tendencia. Entre junio y septiembre se pasó de 218.071 movimientos en 2024 a 182.672 en 2026.
El transporte público gana peso
La estrategia de gestión de la movilidad se ha apoyado también en el refuerzo del transporte público como alternativa al vehículo privado. Entre abril y agosto, la red registró 4,9 millones de viajeros, un 26,4% más que un año antes. Agosto concentró parte del crecimiento: superó los 1,25 millones de viajeros, con un incremento interanual del 40,2%.
El cambio apunta a una doble transformación del modelo de movilidad de la isla: reducir la entrada de vehículos durante los periodos de máxima demanda y, al mismo tiempo, ampliar la capacidad de las alternativas al coche.
La evolución es todavía más pronunciada en el caso de las caravanas. Entre enero y septiembre de 2026 llegaron a Eivissa 1.282 vehículos de este tipo, frente a los 4.467 registrados en el mismo periodo de 2024. Para el Consell, los datos refuerzan la tesis de que la gestión de los flujos de movilidad se ha convertido en una pieza relevante de la política turística de las islas.
«Hoy Mallorca y Menorca avanzan hacia instrumentos similares. El debate ya no es si debemos gestionar flujos, sino cómo hacerlo bien», ha concluido Juan. Más allá de la cifra acumulada, el principal indicador será ahora si esta reducción se mantiene en el tiempo y cómo evoluciona su impacto sobre la movilidad, el transporte público y la experiencia turística durante los próximos años.

