En este sentido, en declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press, ha advertido de que las organizaciones convocantes «han tenido que buscar el encaje para ver dónde meten lo laboral», pues, en realidad, ha dicho Garamendi, no se trata de un tema laboral.
Así, el dirigente patronal ha puesto en duda la legitimidad laboral de este instrumento de presión porque «la ley dice que una huelga sólo tiene sentido cuando hay un conflicto laboral» y no es el caso, y ha denunciado que se intente responsabilizar a las empresas de la situación del mercado inmobiliario.
«La realidad es que llevamos ocho años de gobierno, la realidad es que nosotros estamos hablando del problema de la vivienda desde hace mucho tiempo, porque es verdad que hay un problema real de la vivienda, y la realidad es que parece que nadie tiene ninguna culpa o responsabilidad sobre lo que había que haber trabajado durante todos estos años, como la falta de viviendas, y parece que la culpa vuelve a ser de los empresarios», ha lamentado.
Asimismo, Garamendi ha calificado de inusual el enfoque de la movilización. «Parece que se monta una huelga general contra la oposición, no contra el Gobierno», ha ironizado, apuntando que tradicionalmente las huelgas generales se dirigen contra la gestión del Ejecutivo y que en este caso, sus motivos, «tienen su aquel».
El presidente de la CEOE también se ha referido a la naturaleza de una de las organizaciones convocantes, precisando que el Sindicato de Inquilinas es en realidad «una asociación, no un sindicato».
«A ver, que es muy respetable una asociación, que defienda lo que tengan que defender, pero yo quiero aclarar que eso no es un sindicato. Un sindicato es otra historia, como es el caso de CCOO y UGT», ha puntualizado, aunque ha añadido que, en este caso, considera que las centrales sindicales «están fuera de tono».
LOS AGENTES SOCIALES «NO PUEDEN CALENTAR LA CALLE PARA DIVIDIR»
En este contexto de precampaña para las elecciones del próximo 29 de noviembre, Garamendi ha hecho un llamamiento a la prudencia y a mantener el clima de diálogo. «Si algo tenemos algunos que hacer, especialmente los agentes sociales, es marcar la tranquilidad, la estabilidad y nuestra responsabilidad de la paz social, que es la clave, y no calentar la calle para dividir», ha reclamado.
El líder de la patronal ha defendido la función institucional de los agentes sociales reconocida en la Constitución y ha rematado insistiendo en que «la mejor infraestructura en sociedad es la paz social». Por eso, ha rechazado la huelga anunciada, afirmando que carece de razones justificadas y de la que ni siquiera se conocen todavía las fechas ni los detalles concretos de su articulación.
Preguntado por si esta huelga podría ser ilegal, Garamendi ha respondido que «perfectamente». «Sólo faltaba que las empresas pequeñitas encima tengan que pagar la fiesta», ha criticado.
CRITICA QUE SE USEN LOS DECRETOS DE VIVIENDA COMO «ARMA» ELECTORAL
Asimismo, el dirigente empresarial ha reprochado al Gobierno que pretenda aprobar los decretos de vivienda un día después de disolver las Cortes «aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid», y que vuelva a presentarlos «como arma política en una campaña electoral».
«El Parlamento está para lo que está, y yo creo, te podría gustar el que había o no, pero un respeto a lo que ha habido. Cuántas normas, por ejemplo, no nos han gustado, que se han aprobado. El mismo Parlamento, y no por ello se ha disuelto. Lo digo porque claro, esto no me vale, la democracia está para soportarnos entre todos, para aguantarnos y para aceptar las medidas que se toman en un Parlamento legítimo», ha concluido.

