Con ese resultado, este segundo decreto ley de Vivienda, impulsado por Sumar a instancias del Sindicato de Inquilinas, ha quedado derogado tras haber estado en vigor apenas unas pocas horas, las transcurridas desde su entrada en vigor a las cero horas de este viernes.
Todas las formaciones que han decidido votar en contra ya lo avanzaron antes de las votaciones. De hecho, el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, ha aprovechado su intervención de defensa del decreto para cargar contra PP, Vox y Junts por su ‘no’ al decreto, y ha acusado a estas formaciones de «traicionar al pueblo» para servir al «rentismo».
«Ustedes defienden a los ricos, no tienen bandera ni vergüenza», ha acusado el ministro, y ha llegado a calificar de «vendepatrias» a quienes, según ha señalado, anteponen los intereses de grandes multinacionales a los de los ciudadanos.
Cuando han terminado los debates de este y del otro decreto ley de vivienda, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha querido subir a tribuna para avisar a aquellos grupos parlamentarios que voten en contra de los decretos: «La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan».
VOTACIÓN A VIVA VOZ
A instancias de PSOE y Sumar, la votación ha sido pública y por llamamiento, con lo que cada diputado se ha ido poniendo en pie desde su escaño para decir su voto a viva voz.
Al final, y tal como ya habían avanzado las diferentes formaciones, el resultado ha sido de 166 votos a favor de PSOE, Sumar, ERC, Bildu, Podemos, BNG y Compromís, frente a 184 del PP, Vox, Junts, PNV, Coalición Canaria y UPN. «En consecuencia, queda derogado el decreto ley –ha zanjado la presidenta del Congreso, la socialista, Francina Armengol–. Se levanta la sesión».

