«No descarto la posibilidad de marcharme unos meses antes de que termine mi mandato, pero no he anunciado nada concreto y una cosa es segura: en 2027 seguiré aquí. Así que, si me voy antes de tiempo, solo será cuestión de unos meses. No va a cambiar el mundo», ha explicado este miércoles durante una entrevista concedida al diario ‘Le Croix’.
De este modo, Lagarde ha sido explícita sobre una posible salida anticipada, pero, también, sobre la posibilidad de presentarse a las elecciones presidenciales de Francia de abril de 2027. Las encuestas más recientes apuntan a una segunda vuelta entre Marine Le Pen, de la ultraderechista Agrupación Nacional, y el candidato de extrema izquierda de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon.
«Eso no sería buena idea en absoluto. No es el mismo trabajo. En primer lugar, hay una cuestión de vitalidad, energía y fuerza. Además, este tipo de compromiso conlleva cierto tipo de sacrificios inevitables. Tengo 70 años», ha abundado.
Aun así, Lagarde ha calificado de «técnicamente incierto y financieramente muy peligroso» la propuesta de Mélenchon de atajar el problema de la deuda pública mediante la cancelación e impago de la misma.
La ‘guardiana del euro’ ha advertido de que esta hoja de ruta haría que los inversores dejaran de financiar el déficit fiscal galo o que, de seguir haciéndolo, sería en condiciones muy onerosas. Además, ha añadido que sería ilegal por cuanto vulneraría los Tratados de la Unión Europea.

