
PALMA, 29 (EUROPA PRESS)
El Consell de Mallorca ha destacado este martes el trabajo en la creación de entornos seguros por parte del centro Padre Montalvo en el que viven 20 niños con medida de protección.
El presidente del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) y conseller de Bienestar Social, Guillermo Sánchez, ha afirmado que «Padre Montalvo es un ejemplo de entidad que trabaja desde la mejora continua y que ha incorporado la protección como un elemento transversal de la atención a los niños y adolescentes», según recoge un comunicado de la institución insular.
En este sentido, ha subrayado que el trabajo que realiza el centro en ámbitos como el entorno seguro, el acompañamiento educativo o la seguridad digital «permite también identificar experiencias que pueden contribuir a mejorar el conjunto de la red de acogida residencial».
El trabajo que desarrolla el centro Padre Montalvo en materia de entornos seguros se enmarca en el plan de acogida residencial en Mallorca.
En concreto, el documento establece pautas comunes para prevenir, detectar y actuar ante posibles situaciones de violencia y reforzar la protección de los niños y adolescentes que viven en los centros residenciales.
El centro también ha adaptado y modernizado los espacios físicos con los que cuenta y su funcionamiento para dar respuesta a las necesidades actuales de los niños y adolescentes y continuar avanzando en la calidad de la atención.
Este modelo tiene en cuenta las relaciones, los procedimientos y las diferentes situaciones que forman parte del día a día de los niños y adolescentes.
ACOMPAÑAMIENTO EDUCATIVO Y SEGURIDAD DIGITAL
El centro realiza también un seguimiento específico de la evolución académica de los niños y adolescentes, y trabaja para que el acompañamiento residencial contribuya al desarrollo educativo y al proyecto de vida de los jóvenes residentes.
Padre Montalvo cuenta con un perfil profesional específico encargado de velar por la seguridad digital y de acompañar a los niños que viven en el centro en un uso seguro de las tecnologías.
Esta experiencia ha servido de inspiración al IMAS para incorporar esta figura a los centros del servicio de acogida residencial, con el objetivo de abordar también desde los centros de protección los riesgos asociados al entorno digital.

