En declaraciones a los medios desde Sol, la organización reclama que se apruebe el llamado «decreto Maricarmen», el texto que el sindicato y otras plataformas en defensa de la vivienda remitieron al Ejecutivo en octubre del año pasado, y han señalado que aunque incluya una cláusula que proteja los alquileres, «la protesta probablemente seguirá».
En el caso contrario, Parra ha reconocido que la reivindicación seguiría con más razón si el Ejecutivo no recoge sus demandas y presenta otra propuesta que trate de dar respuesta a la crisis de la vivienda.
«Si el Gobierno aprueba otra ley que no incluya los contratos indefinidos, que no incluya otras cláusulas que eviten este tipo de acciones y que vayamos también hacia la regularización de precios», la respuesta será «resistir y luchar». «No vamos a parar, no vamos a parar. No queremos más maricármenes», ha afirmado Parra.
«NO QUEREMOS UN DECRETO FALSO»
La portavoz ha sostenido que sin contratos fijos, «lo más seguro es que se siga desahuciando, que se siga abusando» de las inquilinas a través de «contratos basura» y «cláusulas abusivas».
Por ello, ha insistido en que la protesta seguirá aunque se apruebe una norma que el colectivo considere insuficiente: «No estamos contentas con que se apruebe un decreto falso. No queremos un decreto falso, un decreto a medias, un decreto tibio. Queremos el decreto Maricarmen».
LA LÍNEA ROJA: LOS CONTRATOS INDEFINIDOS
Preguntada por sus líneas rojas, ha explicado que el sindicato plantea «unos requerimientos básicos» y aunque ha aclarado que no incluye la expropiación de viviendas, ha dejado abierta la puerta a ceder en la bajada de precios –«incluso podemos ceder»–, pero subrayando que lo que no van a permitir «es que no se incluyan los contratos indefinidos».
Sobre las comparaciones de esta movilización con el 15M, la portavoz ha reconocido que las luchas sociales «se sostienen en la experiencia anterior», pero ha marcado distancias: «Nuestro cometido no es crear un partido político, que al final fue el cúlmen del 15M».
El objetivo del sindicato, ha dicho, es que «haya más movimiento colectivo», con organización en barrios, distritos y asambleas de vivienda, porque «solamente con la presión popular» se lograrán cambios.
CRÍTICAS A LA IZQUIERDA INSTITUCIONAL Y AL PP
Asimismo, Parra ha lamentado que sindicatos y partidos políticos se hayan sumado a la movilización «ahora que hay un acontecimiento mediático» y ha asegurado que les hubiera gustado que lo hicieran «antes de que desahuciaran a Maricarmen».
Preguntada por la posible «capitalización» de la protesta por parte de la izquierda institucional, ha reconocido que le da «grima» y ha añadido que tanto la izquierda como la derecha la utilizan «como arma arrojadiza».
Además, ha señalado como responsables de la situación a «los inversores, los fondos buitre, los grandes tenedores y los rentistas», y también a las administraciones.
Al Gobierno central le reprocha haber hecho «cosas tibias por la presión social» teniendo en su «cajón» la propuesta del sindicato desde hace casi un año, y al PP, que gobierna el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, le acusa de no haber «movido un hilo» y ha cuestionado las palabras de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, sobre el número de desahucios: «Todos los desahucios son especiales, porque detrás hay personas que terminan en la calle».

