La NOC ha indicado en un comunicado que «se ha logrado, gracias a esfuerzos conjuntos, reabrir la válvula 7 del oleoducto principal El Sharara-Zauiya», antes de agregar que, a consecuencia de ello, «se ha reanudado el bombeo normal de crudo». «Los flujos están recuperando gradualmente sus niveles habituales», ha explicado.
Asimismo, ha reseñado que sus equipos trabajan ya para «garantizar un reinicio seguro y operaciones de bombeo estables hacia la refinería de Zauiya y las terminales de exportación, cumpliendo con los más altos estándares de seguridad y eficiencia técnica», al tiempo que ha dado las gracias a todos los implicados en lograr esta conclusión.
«Su dedicación y patriotismo fueron fundamentales para priorizar los intereses supremos del país, superar obstáculos para resolver la crisis y reabrir la válvula, asegurando así el flujo continuo de esta arteria vital para la economía nacional», ha señalado, la NOC, que ha reiterado su «firme compromiso de proteger los activos del pueblo libio».
La compañía estatal ha hecho además un llamamiento «a todas las partes» para que «mantengan el sector petrolero al margen de disputas políticas, permitiendo así que la producción se mantenga sostenible y se respalde la estabilidad de la economía nacional».
Horas antes, la Misión de Estabilización de Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) había expresado su preocupación por el impacto negativo de la interrupción de las operaciones en el citado oleoducto y alertó de que la situación estaba provocando «pérdidas significativas en la producción de petróleo y en los ingresos públicos», además de «amenazar con interrumpir el suministro de combustible, la generación de electricidad y otros servicios esenciales de los que dependen los libios en todo el país».
«Una interrupción prolongada aumentaría la necesidad de importar combustible y ejercería una presión adicional sobre las finanzas públicas», esgrimió la misión en un comunicado en redes sociales, donde instó a todas las partes a «proteger la integridad de las instalaciones petroleras y energéticas» y expresó su reconocimiento al derecho de «plantear pacíficamente legítimas reivindicaciones socioeconómicas».
En este sentido, la UNSMIL dijo que «las infraestructuras petroleras y energéticas, así como los recursos públicos» de Libia, «deben permanecer al margen de las disputas políticas y de seguridad» y «preservarse en beneficio de todos los libios».
«La UNSMIL recuerda que los ataques contra las infraestructuras petroleras y energéticas de Libia, o las acciones que las socaven, pueden constituir motivos para la imposición de medidas en virtud de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, incluida la resolución 2213 de 2015», zanjó.

