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Los países iberoamericanos acuerdan colaborar en el fortalecimiento de sus sistemas agroalimentarios

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Los estados representados en la XII Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Agricultura y Pesca, celebrada en Córdoba, han acordado estrechar su colaboración para fortalecer los sistemas agroalimentarios de esta comunidad, que engloba a casi 700 millones de habitantes y juega un papel determinante en la seguridad alimentaria mundial. La Declaración de Córdoba, adoptada por los ministros, aborda materias de seguridad alimentaria, innovación, sostenibilidad y cooperación.

Durante la clausura de la conferencia, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha reconocido que el texto supone «una visión compartida sobre el futuro de los sistemas alimentarios y refleja la voluntad de los países de trabajar conjuntamente ante desafíos que trascienden las fronteras nacionales».

Según el ministro, «el encuentro ha permitido reforzar el diálogo político y la cooperación técnica entre los países iberoamericanos en un momento de profundas transformaciones de los sistemas alimentarios, marcado por las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados, los riesgos sanitarios y las alteraciones climáticas».

El secretario adjunto iberoamericano, Frederico Ludovice, ha resaltado que «el futuro de la alimentación en Iberoamérica no se decidirá únicamente en los grandes mercados ni en los grandes centros tecnológicos, sino en los campos, en las costas y en las comunidades rurales, así como en la capacidad de conectar los conocimientos, la innovación y la cooperación iberoamericana al servicio de quienes allí viven y trabajan». Para ello, ha señalado, «la región ha demostrado tener la capacidad y la voluntad política necesarias para hacerlo realidad».

La declaración establece líneas de actuación para reforzar la cooperación regional y aborda ámbitos como la seguridad alimentaria y nutricional, la producción sostenible, la innovación y la digitalización, la gestión del agua, el comercio, la pesca y la acuicultura, el relevo generacional y la participación de las mujeres, «que es absolutamente clave».

Por primera vez en estas conferencias ministeriales se han tratado temas de pesca. También se reconocen los trabajos impulsados por la Secretaría General Iberoamericana (Segib) para el desarrollo de una Estrategia de Seguridad Alimentaria y Nutrición en la región y se apuesta por reforzar la coordinación entre los países miembros y los organismos internacionales especializados en la materia.

UNA POTENCIA AGROALIMENTARIA CON MUCHO QUE APORTAR AL MUNDO

Al respecto, Planas ha subrayado que la Comunidad Iberoamericana reúne «capacidad productiva, conocimiento, recursos naturales, talento humano y una larga tradición de cooperación» y ha destacado que España e Iberoamérica constituyen «una gran potencia agroalimentaria».

Con cerca de 700 millones de habitantes –en torno al 10% de la población mundial– y un Producto Interior Bruto (PIB) agregado que es el tercero mayor del mundo, la comunidad iberoamericana tiene una dimensión económica y productiva relevante.

Estos datos reflejan que Iberoamérica es un actor imprescindible para la seguridad alimentaria y nutricional mundial, tanto por su capacidad de producción como por su contribución al equilibrio de los mercados internacionales y a la lucha contra el hambre y la malnutrición.

RETOS COMPARTIDOS QUE NECESITAN RESPUESTAS COMUNES

La Declaración de Córdoba, adoptada por los 22 países de la Comunidad Iberoamericana, se produce en un momento en el que los sistemas alimentarios afrontan un escenario marcado por las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los mercados, los riesgos sanitarios y las alteraciones climáticas, pero también por nuevas oportunidades vinculadas a la innovación y la tecnología.

Tanto Planas como Ludovice han defendido la ciencia, la innovación, la tecnología y la digitalización como herramientas para mejorar la productividad y generar nuevas oportunidades en las zonas rurales y costeras. El ministro español ha reivindicado también el comercio basado en normas, la cooperación internacional y el multilateralismo como instrumentos esenciales para garantizar la estabilidad de los mercados y un suministro de alimentos seguro y predecible. En este ámbito, cobra especial importancia reforzar la cooperación sanitaria y fitosanitaria, tanto para proteger la salud humana como la animal y vegetal.

La conferencia ha reunido en Córdoba a una veintena de delegaciones de Estados iberoamericanos, a dos observadores asociados –Filipinas y Japón– y a organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, como observadores consultivos, y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

El encuentro se enmarca en la hoja de ruta hacia la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en Madrid en el mes de noviembre, bajo el lema ‘Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo’.

LA SEDE

Córdoba, que ya fue sede en 2023 del Consejo Informal de Ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE), ha vuelto a acoger un encuentro de alto nivel ligado el mundo rural, agrario y, en esta ocasión, también con la pesca como coprotagonista.

De hecho, es la primera vez que una conferencia iberoamericana acoge asuntos relativos a la pesca y la acuicultura. Se trata de un hito importante para la región iberoamericana, dado que permitirá elevar al máximo nivel el intercambio de experiencias y visiones sobre dos sectores de gran importancia económica y por su contribución a la seguridad alimentaria.