Según refleja la ‘Guía del Viajero Inteligente’ elaborada por la plataforma turística Civitatis, los hábitos del turista contemporáneo han evolucionado hacia un modelo centrado en la optimización del tiempo, la digitalización de procesos y la reducción de imprevistos durante los desplazamientos, primando la tranquilidad sobre la acumulación masiva de ciudades en un mismo itinerario.
Entre los factores clave que marcan esta transformación destaca el uso de asistentes virtuales de inteligencia artificial para el diseño rápido de itinerarios personalizados, así como el despliegue de herramientas digitales que incluyen billeteras multidivisa para evitar costes de cambio de moneda y dispositivos de geolocalización para el equipaje.
Asimismo, el informe elaborado por la plataforma de actividades señala una preferencia creciente por dejar resueltos antes de despegar aspectos logísticos esenciales como los traslados desde los aeropuertos y las entradas a los principales monumentos, una práctica orientada a evitar colas y problemas de disponibilidad.
El sector turístico avanza así hacia una progresiva convergencia entre los entornos de inspiración tecnológica y la contratación directa de servicios en tiempo real, adaptando la oferta a un perfil de viajero cada vez más digitalizado y enfocado en la eficiencia operativa de sus viajes.

