La última jornada de Forbes Economic Summit, celebrado en Forbes House del 21 al 24 de septiembre en colaboración con Accenture, Árima, ARK Arquitects, AstraZeneca, Bristol Myers Squibb, Cepa 21, Chiesi, DXC, Endesa, Engie, Factorial, KPMG, Línea Directa Aseguradora, MasOrange, Michelin, Naturgy, NTT Data, Pascual, Philip Morris España, Seidor, T-Systems y Verisure, ha contado con la visión de Naturgy sobre redes energéticas.
Pedro Larrea, director general de Redes de Naturgy, ha explicado que «siempre» han sido estratégicas las redes energéticas y que el componente que las hace hoy más especiales «es que estamos en medio de un proceso de transformación de todo el sistema eléctrico y eso significa que tanto las fuentes de producción como las formas de demanda están cambiando«.
«Hoy hay que conectar nuevas formas de producción, y estamos hablando de producción eléctrica renovable, pero también de producción de gases verdes y de combustibles líquidos verdes. Y esas fuentes de producción son distintas de las tradicionales. Hay que conectarlas con nuevas formas de demanda y nuevas necesidades. Por tanto, las redes son hoy estratégicas porque conectan demanda con nuevas fuentes de energía y porque en cierto modo van a marcar la velocidad a la que se produce esa transición. Si no tenemos las redes, evidentemente por mucho que produzcamos energía verde no la vamos a poder llevar hasta los centros de consumo. Desde que yo detecto que es necesario conectar una fuente de energía con una demanda hasta que esa red está en funcionamiento pasan muchos años. Y por eso es fundamental una visión y una capacidad de planificación a largo plazo«, ha defendido el director general de Redes de Naturgy.
Hasta 17.000 millones más en inversión
En relación a la normativa, Larrea ha asegurado que el real decreto ley a las redes eléctricas, primero, «aumenta la capacidad de inversión«. Y explica: «Hasta ahora las inversiones tanto en transporte como en distribución de electricidad estaban limitadas. Con el nuevo real decreto ley vamos a decir que desaparece ese límite –o por lo menos se le añaden capacidades de inversión por encima de ese límite– y estamos hablando de que entre distribución y transporte en el próximo periodo regulatorio el incremento de inversiones en redes eléctricas puede llegar hasta 17.000 millones de euros adicionales comparado con los límites que teníamos hasta ahora». Y segundo, «habilita elementos todavía por probar y definir, elementos de flexibilidad que también van a ser muy importantes en esa adaptación entre producción y consumo en las redes eléctricas».
En su opinión, el proceso de la transición energética «no lo hemos dimensionado suficientemente como sociedad y el reto es enorme». En el caso de Naturgy, «nuestra distribuidora eléctrica UFD ha invertido en 2025 más de 400 millones de euros. Es el récord histórico de inversión en su caso. Ahora, con el nuevo real decreto, vamos a poder incrementar nuestra parte proporcional de esos 17.000 millones de euros de los que hablaba antes. Eso en sí mismo primero es un esfuerzo financiero, aunque no voy a decir que es que seamos ricos, pero una empresa como la nuestra tiene capacidad de financiación».
Asimismo, el directivo habla de otros retos «no tan visibles» como los financieros, de planificación, de las licencias y permisos y el puramente industrial, tanto de materiales como de mano de obra.
Alternativas de las familias
Sobre los gases verdes, Larrea ha diferenciado entre dos categorías: de origen orgánico, fundamentalmente el biometano, y el hidrógeno verde. Así, desde un punto de vista del consumo, sobre todo de las familias y de las industrias, «hoy por hoy lo que vemos más cerca es el desarrollo del biometano«.
«En una casa media normal de 100 o 120 metros cuadrados, para descarbonizarse, una familia tiene dos alternativas: sustituir la caldera de gas y poner aerotermia, lo que supone una inversión inicial, pero luego efectivamente consumes electricidad renovable, y no hacer nada y consumir gas verde», ha comentado.
Así pues, para Larrea, la gran noticia tanto para las redes eléctricas como para las redes de gas «es una estabilidad razonable en el modelo y, por tanto, eso como inversores pues sí nos da una perspectiva de a qué nos tenemos que atener a la hora de invertir». «Las empresas tenemos la obligación de quejarnos al regulador. Pero creo que las compañías tenemos que admitir que han salido circulares tanto en el lado eléctrico como en el del gas razonables«, ha finalizado.

