El estudio destaca a la capital catalana dentro de la élite mundial por la calidad de sus infraestructuras urbanas, situándola como la urbe con la mejor red de espacios acotados para perros al sumar 115 áreas caninas valladas en su entramado municipal.
La clasificación global está encabezada por la localidad búlgara de Bansko, seguida de Budapest (Hungría), Buenos Aires (Argentina), Sofía (Bulgaria) y Berlín (Alemania).
Por detrás de Barcelona completan el ‘top 10’ Lisboa (Portugal), Playa del Carmen/Tulum (México), Split (Croacia) y Ciudad de México.
La investigación examina variables como la facilidad burocrática de entrada, las restricciones en el transporte público, la cobertura veterinaria y la oferta de alquileres adaptados.
En este sentido, la simplificación normativa en la Unión Europea otorga ventaja a las ciudades del continente frente a las exigencias extracomunitarias.
Según los datos del informe, la infraestructura ‘pet-friendly’ se ha convertido en un factor determinante de elección de destino: aunque casi el 80% de los propietarios está dispuesto a viajar con su mascota si el entorno es favorable, cerca del 60% de estos trabajadores remotos admite haber cancelado o pospuesto algún desplazamiento en el último año debido a las barreras en los alojamientos o el transporte.

