La empresa estatal que los coordina asegura que estas cifras reflejan un ligero incremento en los tráficos, a pesar del contexto de incertidumbre geopolítica global y el aumento en el precio de los combustibles.
La mercancía general registró un descenso del 0,6%, hasta los 186,3 millones de toneladas, con un aumento del 1,2% de la convencional, hasta los 59,7 millones de toneladas; mientras que la contenerizada retrocedió un 1,5%, hasta los 126,6 millones de toneladas.
Los contenedores (TEU) se anotaron un aumento del 0,7%, alcanzando 12,5 millones de unidades hasta agosto, al tiempo que los tráficos ‘import-export’ continuaron su tendencia al alza, con un crecimiento del 1,8% en los puertos españoles.
Los graneles sólidos cambiaron de tendencia y registraron un aumento del 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior, con un total acumulado de 52,7 millones de toneladas, impulsados por los buenos resultados de los cereales y sus harinas y otros minerales.
Por su parte, los graneles líquidos aumentaron el 4%, con 123,1 millones de toneladas, debido al movimiento del grupo energético (petróleo crudo, gasolina, fueloil) y de los productos químicos.
El tráfico ro-ro (con ruedas) aumentó un 0,2% hasta los 50,5 millones de toneladas; el número de buques mercantes por los puertos españoles disminuyó un 1,3%, con un total de 108.461 unidades; y el arqueo bruto creció el 0,5%.
CAÍDA DEL TRÁFICO DE PASAJEROS
En cuanto al tráfico de pasajeros, disminuyó un 0,8% en relación al mismo periodo del año anterior, hasta superar los 29,1 millones de movimientos.
Detrás de ese descenso está la caída del 2,6% en los movimientos en régimen de transporte, que se limitaron a 19,9 millones de pasajeros, que no pudo ser compensado por el incremento del 3,4% en los cruceros, con un total de 9,2 millones de viajeros.

