España es además el país europeo donde menos consumidores afirman haber recurrido exclusivamente a préstamos para abonar facturas. El 91% de los encuestados señala que puede afrontar gastos esenciales, como alimentación o combustible, y el 54% considera que puede vivir sin preocupaciones económicas, frente al 47% de media en Europa.
No obstante, el informe refleja que la situación de pago convive con una creciente inquietud financiera. Entre los españoles que han dejado alguna factura sin pagar en el último año, el 76% identifica el elevado precio de la vivienda como una de las causas principales, mientras que el 57% apunta a unos ingresos bajos o estancados.
Ambos porcentajes son los más elevados de Europa y prácticamente duplican la media continental, según el estudio, basado en una encuesta realizada a 20.000 consumidores de 20 países europeos durante los meses de julio y agosto.
El 82% de los consumidores españoles que incurrieron en algún impago durante el último año sostiene que ocurrió una sola vez, frente al 69% de 2025. Asimismo, el 51% atribuye el retraso a un olvido, una proporción superior a la media europea y once puntos por encima de la registrada un año antes.
La presión sobre los hogares también se traduce en una actitud más conservadora. El 72% de los consumidores españoles afirma evitar riesgos financieros, como cambiar de empleo o iniciar un negocio; el 74% reserva una parte de sus ingresos mensuales para posibles imprevistos y el 62% prioriza el ahorro frente al gasto, frente al 49% de media europea.
En cuanto a las nuevas fórmulas de financiación, el 37% de los consumidores españoles asegura haber recurrido en los últimos doce meses a servicios de «compre ahora y pague después», cerca de la media europea, situada en cuatro de cada diez.
Por otra parte, España lidera la preocupación europea por el uso de inteligencia artificial en los servicios financieros: el 61% de los consumidores expresa inquietud por la seguridad de sus datos. Aunque el 42% cree que la inteligencia artificial puede hacer más justos y consistentes los procesos de recobro, solo el 20% la utiliza habitualmente para gestionar sus finanzas personales.
El 56% de los consumidores europeos ha pedido algún préstamo -sin incluir hipotecas- o ha utilizado una tarjeta de crédito para pagar facturas durante los últimos seis meses, frente al 45% de 2025 y al 24% de 2019, según el informe.

