Puente se ha expresado así durante el Consejo Informal de Ministros de Transportes de la Unión Europea, que se celebra hoy en la capital irlandesa, Dublín, dentro de la presidencia rotativa del Consejo de la UE que en este momento ostenta Irlanda.
La reunión ha estado centrada en el transporte por carretera, con una sesión enfocada en las implicaciones para el transporte de la crisis del petróleo, y otra en la seguridad vial y el rol de la conducción autónoma y conectada.
Por un lado, el ministro comparte que se ha abordado «la cuestión de máxima actualidad relacionada con el precio de los combustibles y el alza que se está produciendo como consecuencia de la catastrófica decisión de iniciar una guerra en Oriente Próximo».
En ese sentido, ha afirmado que «Europa necesita reaccionar, necesita marcos más ágiles y más flexibles para evitar que ese aumento de los precios se traslade a la ciudadanía y que pueda suponer la destrucción de sectores importantes relacionados con el transporte», según recoge un comunicado de su Departamento.
Por otro, respecto a la seguridad vial y el rol de la conducción autónoma y conectada, el ministro ha apostado por que el futuro espacio europeo de datos de movilidad tenga en cuenta la coordinación territorial para garantizar que vehículos, infraestructuras y administraciones puedan compartir información de forma eficiente y fiable.
En concreto, se ha referido a la importancia de los recientes avances regulatorios de Naciones Unidas, orientados a que los fabricantes conozcan los requisitos y verificaciones que deberán cumplir los vehículos de conducción autónoma, así como a la necesidad de reforzar las capacidades digitales que hagan posible el funcionamiento de los mismos.
Además, ha sostenido que la movilidad automatizada representa una gran oportunidad para mejorar la seguridad vial y para avanzar en la autonomía estratégica europea.
Finalmente, el titular de Transportes ha recordado que los países de la UE tienen el objetivo común de reducir drásticamente la siniestralidad en las carreteras con el objetivo de alcanzar la cifra de cero fallecidos por accidente.

