«Escribano es una empresa que puede facturar 1.000 millones en pocos años, pero es cierto que nos falta un empujón para ser una grandísima empresa», ha expresado durante una entrevista en el foro económico de ‘Forbes’ celebrado este lunes.
El directivo también ha aprovechado la ocasión para llamar a «toda la industria a estar a la altura» de los incrementos de inversión en el sector de defensa.
«Hay capacidades estratégicas que están fuera y que deberíamos de adoptar en la medida de lo posible», ha señalado, apuntando, por ejemplo, a las tierras raras, algunas de las cuales se pueden producir en España. Al respecto, el empresario madrileño ha afirmado que «lo único que hace falta es ponerse de acuerdo para darle permiso a la minería a hacer este tipo de trabajo».
IMPORTANCIA DE TECNOLOGÍA PROPIA
Por otra parte, Escribano ha resaltado que en el momento actual lo importante es «tener un producto fabricado por su propia compañía, que tenga toda su propiedad intelectual dentro y que esa firma sea la dueña del producto y la que se queda con el margen». Igualmente, ha destacado la relevancia de la venta internacional.
«Vendemos recurrentemente en unos 27 países y le damos mucha importancia, porque nosotros lo que no queremos es crear una compañía que sea solo dependiente de un país, porque una compañía de defensa si no vende una parte importante de su producto fuera, pasa a ser una compañía dependiente del Estado español, lo que es muy grave», ha explicado, reiterando que «no ser solo dependiente del Ministerio de Defensa es muy importante», bajo su punto de vista.
Al hilo, el directivo ha aseverado que España «debe tomar la decisión de ayudar a la industria a exportar». «Para vender 200 millones con el embajador de países llegas bien, pero, claro, cuando ya vas a vender fragatas necesitas representación institucional», ha comentado, reconociendo aun así que el Estado está haciendo un «gran trabajo y se está poniendo las pilas».
En este sentido, Escribano ha insistido en que en «toda la parte de exportación se tarda muchos años en crear confianza». «Es cierto que la confianza hay que ganársela día a día y la venta institucional es muy muy necesaria, sobre todo en los grandes contratos de defensa de a nivel mundial», ha recalcado.
Por último, con vistas al futuro, el directivo ha señalado que, dentro de diez años, España «tendrá que tener una empresa capaz de dar soporte total a su Fuerzas Armadas».

