Igualmente, el estudio de la entidad europea detalla que los consumidores prevén que las expectativas medias de inflación en los próximos tres años se sitúen en el 2,9%, frente al 2,7% de julio, denotando apenas diferencia entre las perspectivas a largo y corto plazo.
«La incertidumbre sobre las expectativas de inflación para los próximos 12 meses disminuyó, pero se mantuvo más alta que el nivel que prevalecía antes del inicio del conflicto en Oriente Próximo», reza el comunicado emitido por el BCE.
Por su parte, los pronósticos sobre el incremento de los ingresos nominales para los próximos 12 meses continúa en el 1%, al igual que en meses anteriores, y las personas con menores ingresos esperan mayor incremento de los salarios que aquellos de rentas altas.
El crecimiento económico tampoco varía respecto al mes anterior y los consumidores mantienen que la eurozona perderá un 1,2% de su producto interior bruto (PIB), aunque esperan un mejor desempeño del mercado laboral y la tasa de paro prevista ha disminuido al 11% desde el 11,2% anterior.

