En las bases de la licitación se incluye la posibilidad de canjear acciones como método de pago alternativo para la compra de una participación en la compañía lusa, según ha confirmado ‘Bloomberg’ tras el adelanto del diario de ‘Jornal Económico’.
El Ejecutivo luso ha prorrogado el plazo para concluir la venta con el objetivo de dar tres semanas a ambos candidatos para presentar sus propuestas mejoradas. Este periodo de negociación adicional responde a que las dos propuestas de ambos grupos aeronáuticos presentan «contenido diferente», pero «una valoración global muy similar».
«Este es un proceso que debe avanzar con rapidez, en aras del interés nacional», destacó el ministro luso de Presidencia, António Leitão, en un comunicado tras el visto bueno del Consejo de Ministros al informe de la entidad estatal Parpública sobre la descripción y evaluación de las últimas ofertas vinculantes de los dos candidatos.
Una vez finalizada esta fase, desde el Gobierno ha afirmado que se seleccionará un único competidor para llevar a cabo la negociación final.
Recientemente, TAP anunció unas pérdidas netas de 99,2 millones de euros durante la primera mitad de 2026, al dispararse un 40,3% interanual debido al aumento del precio de los combustibles, pese a registrar un nuevo récord de ingresos y pasajeros.
El proceso de venta parcial de la aerolínea de bandera nacional, relanzado por el Gobierno en 2025, se redujo finalmente a dos candidatos tras la retirada del grupo IAG, propietario de Iberia, Vueling o British Airways, entre otros.
PLANES PARA TAP
En comunicados oficiales previos, ambos licitadores destacaron sus planes de invertir en TAP y expandir la compañía. Así, desde Lufthansa subrayó su presencia en Portugal, iniciando en junio la construcción de unas instalaciones cerca de Oporto para reparar piezas de motores y componentes de aeronaves.
Por su parte, Air France-KLM se comprometió a desarrollar nuevas instalaciones de mantenimiento en Portugal si resulta adjudicataria.

