El análisis revela un malestar generalizado entre los consumidores británicos respecto a la estructura actual del mercado. Un 74% de los encuestados considera que el sistema de acceso a espectáculos no es justo, mientras que un 62% asegura haber quedado fuera de un evento al que deseaba asistir durante la fase de venta inicial.
Asimismo, el proceso de compra genera sensaciones negativas en la audiencia: un 42% lo vincula con situaciones de estrés o ansiedad y un 37% con frustración, frente al 25% que lo describe como una experiencia ilusionante.
Un 61% afirma además que asistiría a un mayor número de espectáculos si las gestiones de acceso fuesen más simples.
La publicación de estos datos coincide con la elaboración de la respuesta del Gobierno británico al informe del Comité de Negocios y Comercio sobre la competencia en la industria del ticketing, el cual determinó que un solo operador dominante controla la mayoría de las ventas primarias en el país.
En este sentido, casi un 60% de los usuarios opina que dicha compañía ostenta un control excesivo, y un 49% señala que sus opciones de elección son limitadas o nulas.
Por otro lado, un 71% de los consumidores demanda poder comparar precios entre distintos distribuidores y un 48% opina que las entradas salen a la venta con excesiva antelación.
Ante este contexto, el director general de Viagogo, Eddie Lee, ha reclamado una reforma del sector mediante la adopción de un modelo de «venta abierta» (Open Ticketing). Esta propuesta plantea la integración de las plataformas de venta primaria y secundaria para permitir la libre competencia en tarifas, comisiones y calidad de servicio.
Según la compañía, este sistema replicaría el funcionamiento de la aviación comercial, donde los usuarios pueden adquirir sus billetes tanto en la aerolínea emisora como en agencias de viajes de terceros sin trabas operativas.

