La multinacional catalana Puig ha alcanzado un acuerdo con Esteve para adquirir el 50% de Isdin que todavía no controla por 1.200 millones de euros, una operación que, de completarse, elevará su participación al 100% y reforzará el peso del skincare dentro de su negocio.
El monto se dividirá en un primer pago de 900 millones de euros en la fecha de cierre de la operación y los 300 millones restantes se abonarán durante el primer trimestre de 2029 en forma de pago diferido fijo, tal como apunta la empresa en un comunicado remitido a la CNMV. Previsiblemente, la compra se efectuará a finales del primer trimestre del próximo año, dependiendo de la demora de las autorizaciones regulatorias necesarias. La compañía financiará la adquisición con una mezcla de recursos propios y deuda financiera siempre que esta no supere por dos veces el ebitda de la corporación catalana.
De socios a propietarios únicos
La operación pone fin a cinco décadas de convivencia de las familias Puig y Esteve en el accionariado de Isdin, creada en 1975 como una joint venture entre ambos grupos y convertida con el tiempo en una de las compañías españolas de referencia en dermatología y fotoprotección. «Isdin representa cinco décadas de visión compartida entre las familias Puig y Esteve. Juntos hemos contribuido a construir una compañía con una posición única en la intersección entre la ciencia y la belleza», ha señalado Marc Puig, presidente ejecutivo del grupo.
Puig afrontará ahora en solitario una nueva etapa en una compañía que llega a la operación después de cerrar el último ejercicio con 647 millones de euros de ventas, prácticamente estables respecto al año anterior y lejos de los crecimientos de doble dígito registrados previamente. Precisamente, ahí reside una de las claves empresariales de la compra. Más allá de consolidar contablemente un activo que Puig ya conocía desde hace décadas, el grupo pasa a controlar por completo una compañía situada en la intersección entre dermatología, cosmética y cuidado de la piel, una categoría que amplía su exposición más allá de sus negocios tradicionales de perfumería y maquillaje.
1200 millones para una pieza conocida
La adquisición también confirma que Puig mantiene activa su estrategia de crecimiento inorgánico. Tras disponer de margen financiero para nuevas operaciones, el grupo ha destinado ahora 1.200 millones a hacerse con una compañía en la que ya controlaba la mitad del capital, reduciendo así el riesgo de integración asociado a la compra de un activo completamente ajeno.
El movimiento se suma a la reciente ampliación de su participación en Charlotte Tilbury. Puig elevó en julio su posición en la firma británica de maquillaje hasta el 85%, después de adquirir acciones tanto a su fundadora, Charlotte Tilbury, como a la ex consejera delegada Demetra Pinsent.
Con Isdin, sin embargo, la apuesta tiene otra dimensión. Puig no compra una nueva marca: compra el control absoluto de uno de los negocios que ha contribuido a construir durante medio siglo. Y lo hace comprometiendo 1.200 millones de euros en una categoría —el cuidado de la piel— que puede ganar peso dentro de la próxima etapa de crecimiento del grupo.

