El volumen autorizado entre enero y junio fue casi 3,2 millones de metros cuadrados superior al del mismo periodo de 2025. El avance se apoyó tanto en la obra nueva como en la rehabilitación, si bien el principal impulso correspondió a las promociones de nueva planta.
En concreto, se visaron 72.056 viviendas de obra nueva, 12.682 más que un año antes, lo que equivale a un alza del 21,36%. La superficie total autorizada para obra nueva creció un 20%, hasta los 15,56 millones de metros cuadrados, con aumentos del 19% en la parte residencial, hasta 11,78 millones de metros cuadrados, y del 23,47% en la no residencial, hasta 3,78 millones.
El CSCAE ha destacado que, por primera vez desde 2019, los mejores registros se concentran en la obra nueva, después de que se identificaran promociones de un volumen significativo de viviendas en distintas partes del territorio. No obstante, la organización ha advertido de que el ritmo de creación de hogares continúa siendo superior al de construcción de vivienda.
Por su parte, la superficie visada para gran rehabilitación se incrementó un 12%, hasta los 5,43 millones de metros cuadrados. En el segmento residencial, la superficie autorizada avanzó un 13%, hasta 3,10 millones de metros cuadrados, el mejor dato de la serie histórica y un 126% por encima del nivel registrado en el primer semestre de 2019.
Sin embargo, el número de viviendas visadas para gran rehabilitación descendió un 8% interanual, hasta 28.411 unidades, 2.560 menos que en el mismo periodo de 2025. El Consejo ha atribuido la diferencia entre la evolución de las viviendas y de la superficie a intervenciones parciales y en elementos comunes de los inmuebles, como fachadas y cubiertas, para mejorar su eficiencia energética.
La presidenta del CSCAE, Marta Vall-llossera, ha calificado los resultados de «muy positivos» en un contexto de escasez de vivienda, aunque ha pedido cautela ante la incertidumbre geopolítica, la subida de los tipos de interés y el final de los fondos europeos Next Generation.
Asimismo, Vall-llossera ha reclamado a las administraciones que mantengan el impulso del sector para responder a las necesidades de vivienda y avanzar en la adaptación del parque inmobiliario a la emergencia climática y a los objetivos de descarbonización.
Por comunidades autónomas, la superficie visada total para obra nueva y rehabilitación solo descendió en Canarias, con una caída del 2,5%. Los mayores incrementos se registraron en Baleares, con un alza del 55,39%; Aragón, con el 34,79%; País Vasco, con el 31,39%; y Madrid, con el 26,46%.

