La licitación para la reforma del Estadio de Gran Canaria, impulsada por el Instituto Insular de Deportes (IID) del Cabildo de Gran Canaria, se eleva a un importe de 234,8 millones de euros. Y en esta primera fase se evalúan las propuestas y se revisa la documentación aportada por las empresas que optan a realizar la obra.
El Cabildo insular ha indicado, en nota de prensa, que al haberse cerrado el plazo de licitación sin reclamaciones, los pliegos del concurso «son definitivos y no podrán ser recurridos».
Tras la apertura del sobre 1, le tocará el turno al 2, que consiste en la valoración de la memoria técnica y la documentación gráfica por parte de un comité de expertos, que se prevé constituir esta misma semana y que contará con un plazo de 15 días naturales para entregar su resolución final.
El Cabildo de Gran Canaria especifica que el comité está compuesto por un ingeniero industrial, dos arquitectos, un ingeniero de caminos, canales y puertos, así como un técnico jurista especializado en contratación pública.
Posteriormente tocará la apertura del sobre número 3 (precio y plazo de ejecución), y después se iniciará la fase 2 del proceso, que en primera instancia llevará a cabo la clasificación de ofertas y la presentación de la propuesta de adjudicación.
Añade que, si no hay bajas anormales, se pasará a la fase 3, el requerimiento y presentación de documentación, matizando que si se observa alguna oferta incursa en anormalidad, el plazo para solventar este punto será de 10 días hábiles.
Con estas premisas, el contrato se podría formalizar en los últimos días de noviembre y el inicio de las obras se podría establecer para el mes de enero de 2027.
REFORMA INTEGRAL
Sobre la reforma integral del Estadio de Gran Canaria, la institución insular expuso que «rediseña el recinto desde sus cimientos». El proyecto, redactado por el estudio L35 Architects, contempla demoliciones y trabajos previos, movimiento de tierras, renovación completa de cimentaciones, estructuras, saneamiento, pavimentos, carpintería, cerrajería, instalaciones eléctricas, climatización, fontanería, señalización, mobiliario fijo y urbanización del entorno, entre otras actuaciones.
En conjunto, el presupuesto de ejecución material asciende a 184,4 millones de euros, al que se suman los gastos generales, el beneficio industrial y el IGIC –aplicado al tipo canario del 7%–, hasta alcanzar el presupuesto total de contrata de 234,8 millones de euros.
Asimismo la reforma del Estadio de Gran Canaria reserva de su presupuesto 46.719.317,17 euros para la contratación de mano de obra, lo que supone que uno de cada cinco euros destinados a la transformación del recinto se empleará para la contratación del personal necesario para ejecutar la actuación.
Estos más de 46,7 millones representan casi el 20% de los 234,8 millones de euros recogidos en la licitación. Asimismo se matiza que, según los datos de la patronal de la construcción, de cada euro que se invierte en el sector de la construcción, retornan tres, y además tiene un efecto multiplicador de un euro más en la inversión aledaña porque «se genera una cadena de inversión y productividad, lo que se conoce como un efecto locomotor» que alcanza a proveedores, transportistas, profesionales, industrias auxiliares y servicios.
Además ese retorno también vuelve vía impuestos y puede destinarse a prestaciones sociales o servicios sociosanitarios.
PARTIDAS
El Cabildo de Gran Canaria indica que, de todas las partidas, la cubierta constituye la intervención de mayor envergadura y peso presupuestario, 93 millones de euros, equivalentes al 50,46% del total de ejecución material.
La nueva estructura cubrirá la totalidad de los graderíos, garantizando la protección de los espectadores, optimizando las condiciones acústicas del recinto y dotando al estadio de una identidad arquitectónica acorde a los estándares de los grandes recintos deportivos europeos.
Al respecto, expone que el diseño incorpora materiales de «alta resistencia y bajo mantenimiento», seleccionados en función de las condiciones climáticas de Gran Canaria y con criterios de integración en el entorno urbano de la capital.
En importancia presupuestaria a la cubierta le sigue las partidas de las estructuras de hormigón, con 22,3 millones de euros (el 12,14% del presupuesto), y las cimentaciones y muros, con 14,8 millones (8,04%). Ambas partidas sustentan la ampliación del aforo desde los 32.418 espectadores actuales hasta los 44.020, garantizando los niveles de seguridad estructural exigidos por las normativas internacionales de competición.
En cuanto a la partida de electricidad, baja tensión e instalación de energías renovables asciende a 7,3 millones de euros, mientras que las específicas de gestión de residuos se llevan 1,4 millones de euros y el control de calidad, 239.675 euros, entre otros.
El conjunto de actuaciones responde a los requisitos establecidos por la UEFA, la Real Federación Española de Fútbol y la FIFA para la celebración del Mundial 2030, consolidando al Estadio de Gran Canaria «como una infraestructura de referencia» en el sur de Europa.

