La postura de la plataforma se produce el mismo día en que el Ejecutivo comunitario ha ofrecido a las autoridades locales un marco legal para restringir la actividad del alquiler de corta duración y la compraventa de segundas residencias en zonas tensionadas.
La Comisión Europea ha dejado claro que estas intervenciones deben ser políticas «proporcionadas», adaptadas caso por caso, limitadas en el tiempo y justificadas con datos que demuestren un impacto adverso en el mercado local, recalcando que la norma no supone un aval a prohibiciones o restricciones generalizadas.
A través de un comunicado, Airbnb comparte el objetivo de Bruselas de hacer la vivienda más asequible, pero reclama «salvaguardias reales» que eviten medidas arbitrarias.
La compañía solicita a los colegisladores de la UE que se diferencie con claridad entre los grandes operadores comerciales y los ciudadanos particulares que alquilan su vivienda habitual o segunda residencia de forma ocasional.
El responsable de Asuntos Gubernamentales de Airbnb para la Unión Europea, George Mavros, ha señalado que el proyecto fija «los principios correctos», aunque ha instado a incluir «salvaguardias reales que se traduzcan en certeza para los anfitriones, huéspedes y pequeñas empresas que dependen de esta actividad».
«Tal como está redactada, la ley desaconseja medidas desproporcionadas como las prohibiciones locales, pero sin salvaguardias claras, los anfitriones quedarán directamente expuestos a restricciones arbitrarias», asegura la compañía.
PROCEDIMIENTO DE NOTIFICACIÓN Y REVISIÓN PREVIA
Para salvaguardar la seguridad jurídica de un sector que genera un impacto de 149.000 millones de euros en la UE, la plataforma urge a establecer un proceso transparente de revisión.
En concreto, pide que las normativas actualmente en vigor se examinen bajo el estándar de «proporcionalidad» de la nueva ley y que las administraciones notifiquen con carácter previo a la Comisión Europea cualquier nueva restricción junto con su correspondiente evaluación de impacto basada en datos.
Asimismo, la empresa recuerda que el alquiler de corta duración representa el 1,2% del parque inmobiliario europeo y sostiene que el origen de la crisis radica en el déficit de edificación y la existencia de viviendas desocupadas (alrededor de 1 de cada 5 inmuebles en la UE está vacío).
«Acelerar el acceso a una vivienda asequible exige centrarse en donde está la escasez real: la construcción, la rehabilitación y las viviendas que hoy permanecen vacías en toda Europa», ha concluido Mavros, mostrando la disposición de la firma a colaborar con el Parlamento Europeo y el Consejo durante la negociación del texto definitivo.

