La calificadora de riesgos ha indicado que la nota refleja la capacidad del grupo de seguir mejorando la rentabilidad, ante un entorno favorable de tipos de interés, una «disciplina de costes» y el crecimiento de la cartera crediticia.
Morningstar también ha puesto en valor los esfuerzos de reducción de riesgo y el «reposicionamiento estratégico» hacia un ‘mix’ de la cartera más balanceado, con más foco en grandes empresas.
La agencia consideraría una subida del rating si el grupo muestra una capacidad de beneficios estructuralmente mayor, apoyada en la eficiencia operativa y el coste moderado de riesgo. Del mismo modo, la nota se bajaría si hay un deterioro material en la rentabilidad o calidad de activos.

