«Con el equilibrio de las cuentas, con un colchón para protegernos de la incertidumbre, con el control del endeudamiento para frenar la inflación y reducir la pobreza a largo plazo en nuestras finanzas públicas. Y esto no se trata de líneas en un gráfico ni de números en una hoja de cálculo, es una cuestión de valores», ha especificado sobre las próximas cuentas públicas el responsable de Finanzas de Reino Unido en uno de sus primeros grandes discursos en el cargo.
Junto a este fuerte compromiso, Healey ha desvelado que el próximo presupuesto estará caracterizado por una importante descentralización que permita a las autoridades locales impulsar la economía privada de estos lugares.
«La solución, por lo tanto, es un cambio fundamental, un cambio que comienza por otorgar poder y recursos a los líderes locales para construir infraestructura e impulsar la inversión privada. Y desarrollar estrategias industriales locales respaldadas por una inversión pública que minimice los riesgos y se ajuste a las necesidades locales», ha sostenido.
En esta línea, ha puesto el crecimiento en el centro de la recuperación económica de Reino Unido y para su estímulo destinará grandes esfuerzos en apoyar a las empresas, fomentando el consumo de productos británicos y las exportaciones, al tiempo que Healey ha indicado ser consciente que los costes para las empresas se han encarecido en los últimos años.
«Una misión doble para el crecimiento, liderada por el primer ministro y por mí como ministro de Hacienda. Downing Street y el Tesoro trabajando conjuntamente mediante la descentralización, un mayor control público y un sólido centro estratégico de gobierno», ha resumido la estrategia.
NO DESVELA LA POLÍTICA DE IMPUESTOS
El responsable del Tesoro ha evitado responder de qué manera pondrá en marcha su política impositiva, mientras el déficit público alcanzó en julio los 1.800 millones de libras esterlinas (2.100 millones de euros) y surgen dudas sobre cómo podrá equilibrar la disciplina fiscal y el aumento del gasto público en las próximas cuentas.
«Si respondo ahora a esas especulaciones, solo las alimentaré aún más, y es lógico, como diría cualquier ministro de Hacienda, que eso es para el presupuesto. En ese presupuesto expondré mis planes y la futura dirección del gobierno para este país», ha destacado Healey.
Entre sus objetivos para el presupuesto se encuentra el incremento del gasto en defensa y en asistencia social y el ministro británico ha reiterado su compromiso con el programa electoral del Partido Laborista de no aumentar el impuesto sobre la renta, sobre el valor añadido o el impuesto de sociedades.
Por tanto, las opciones a valorar serían un gravamen al patrimonio, a los beneficios bancarios u otras tasas que impacten sobre las grandes fortunas. El consejero delegado del banco JPMorgan Chase, Jamie Dimon, mantuvo una conversación telefónica con Healey en la que advirtió de las posibles consecuencias de imponer mayores impuestos al sector bancario.

