Los equipos electrónicos son la categoría para la que existe una mayor predisposición a aplazar el pago, señalada por el 40,9% de los encuestados. A continuación, aparecen el material escolar, con un 12,7%; la formación y las matrículas, con un 10,8%; y la moda y el calzado, con un 9,8%. Los viajes o desplazamientos representan el 6,5% y los artículos deportivos, el 2%.
La principal razón para recurrir al aplazamiento es distribuir mejor los gastos a lo largo del mes, mencionada por el 39,9% de los encuestados. Le sigue la posibilidad de afrontar compras de importe elevado, con un 22%. Otro 13,8% lo utilizaría para aprovechar promociones o facilidades de pago; el 13,4%, para hacer frente a imprevistos, y el 9,5%, para evitar reducir sus ahorros.
Los consumidores deciden inclinarse por estas opciones, según la encuesta elaborada por la empresa, porque el 63% de los consultados considera que septiembre es de los meses con mayor impacto económico en el hogar.
En concreto, el 40,3% prevé gastar un extra superior a los 500 euros durante septiembre: un 27,4% calcula que desembolsará entre 500 y 1.000 euros y un 12,9% superará esa última cifra.

