
PALMA, 7 (EUROPA PRESS)
El Govern ha aprobado un acuerdo con el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC) que incorporará tres nuevas selecciones experimentales de almendro a los ensayos que se llevan a cabo en la finca experimental de Sa Granja, en Mallorca, con el objetivo de identificar variedades mejor adaptadas a las condiciones de Baleares.
La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha señalado este lunes en un comunicado que el acuerdo, aún pendiente de firma, permitirá estudiar en Baleares las selecciones D01-193, D01-263 y D11-420, procedentes del programa de mejora genética del Cebas-CSIC.
Las tres selecciones han obtenido buenos resultados en las primeras fases de selección y ahora se prueban en distintas zonas productoras para conocer mejor su potencial antes de una posible incorporación como nuevas variedades comerciales.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha explicado que no se trata solo de encontrar un almendro que produzca más, sino de identificar cuál es «capaz de producir bien aquí y hacerlo en unas condiciones de menor disponibilidad de agua».
Los ensayos sirven precisamente para conocer cómo responden los nuevos materiales en Mallorca antes de que puedan llegar al sector.
Con las tres nuevas incorporaciones, el Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (Irfap) pasará a estudiar nueve selecciones experimentales de almendro procedentes de tres de los principales programas de mejora genética del Estado.
ESTUDIAR LOS ALMENDROS CUANDO ESCASEA EL AGUA
Durante los próximos años, los investigadores del Irfap seguirán la evolución de estos almendros. En concreto, estudiarán cuándo florecen, cuánto producen, la calidad de las almendras y, especialmente, cómo responden los árboles cuando el agua escasea.
El objetivo es comprobar cuáles de estos nuevos materiales funcionan mejor en las condiciones propias de Mallorca y obtener información que, en el futuro, pueda ayudar a los agricultores a decidir qué variedades pueden resultar más interesantes para sus plantaciones.
Simonet ha destacado que una variedad puede ofrecer «buenos resultados» en un determinado territorio, pero que eso no implica que en Baleares vaya a funcionar igual. En este sentido, ha asegurado que la investigación se basará en «probar, obtener datos y trasladar ese conocimiento al agricultor para que pueda tomar sus decisiones».
Los ensayos del Irfap permiten probar en las Islas materiales desarrollados por diferentes programas de mejora genética y comprobar su comportamiento en las condiciones reales del territorio.
De esta forma, además de conocer las características generales de una nueva selección, se obtiene información sobre su adaptación a las condiciones locales.
Los resultados recogidos durante los años de ensayo podrán transferirse posteriormente al sector y servir de apoyo a los agricultores a la hora de valorar qué materiales pueden ser más adecuados para el futuro del cultivo del almendro.
«Queremos que la investigación tenga una aplicación práctica. Si somos capaces de anticiparnos, probar aquí estos materiales y saber cuáles responden mejor, estaremos dando al sector más herramientas para afrontar el futuro», ha concluido el conseller.

