Las declaraciones de siniestro abarcan una superficie de 2.400 hectáreas en total y corresponden, en su mayoría, a explotaciones de caqui de la Ribera del Júcar, donde resultó dañada una «parte importante» de la producción.
En una visita a Guadassuar (Valencia), uno de los principales municipios afectados, el director general de Agroseguro, Sergio de Andrés, ha confirmado que la Agrupación «ha reforzado las labores de evaluación, con una veintena de peritos colaboradores ya en campo».
Además, ha dicho, «en las explotaciones con daños prácticamente totales, la declaración de siniestro podrá cerrarse tras una única visita», lo que permitirá agilizar el proceso de abono de las indemnizaciones.
Asimismo, de Andrés ha destacado la elevada implantación del seguro de caqui en la Comunitat Valenciana, situada en torno al 80 por ciento de la producción, con cerca de 12.000 hectáreas aseguradas por campaña y un capital asegurado que supera los 130 millones de euros.
Un aseguramiento que ha resultado «fundamental» frente a la alta siniestralidad de los últimos años, caracterizada por fenómenos tormentosos de pedrisco, o los graves daños agrícolas registrados durante la dana de 2024.
De hecho, las indemnizaciones abonadas por Agroseguro a los productores de caqui en las últimas cinco campañas (2022-2026) se acercan a los 100 millones de euros en total, según ha indicado la agrupación en un comunicado.

