Esta reunión tiene lugar después del encuentro de ayer de la compañía con los representantes no vinculados a las movilizaciones, entre ellos CCOO, aunque SIPA no acudió, y que finalizó sin acuerdo.
En un comunicado, Airbus explicó que «desafortunadamente», el resultado de esta mediación ha evidenciado que «no todas las partes están abiertas a participar y encontrar un acuerdo común en esta mesa de mediación».
Aún así, se mostró abierta a «buscar una solución para todos los empleados, la empresa y el futuro de la compañía en España».
El cierre de esta mesa de negociación sucede al fin de las conversaciones con el comité de huelga, formado por CGT, UGT y ÚTIL, debido a la continuidad de los paros, por lo que actualmente no hay abierto ningún cauce ante el SIMA.
Además, en palabras del secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, ya avisó el martes de la posibilidad de mediación por parte del Ejecutivo o del titular de su departamento, en caso de que el conflicto no avanzara.
Para la empresa, la duración del conflicto con la convocatoria ya de dos huelgas desde julio ha provocado una situación «crítica» para el negocio. También reconoció recientemente que ha recibido «claros» mensajes de «preocupación» de diferentes clientes y partes interesadas que «necesitan continuidad de negocio y fiabilidad».
En este contexto, el impacto es también «patente» y «visible» en las cuentas de resultados de las empresas auxiliares andaluzas –150 empresas y 16.400 empleos directos–, según el consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía, Jorge Paradela, tras reunirse con el clúster Andalucía Aerospace.
Las claves económicas de la actual propuesta de la compañía encima de la mesa, presentada la semana pasada, incluyen ligar los salarios al IPC real y una recuperación del poder adquisitivo del 7,6%, mientras mantiene de manera íntegra el acuerdo actual de teletrabajo, entre otras medidas.

