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Direbús alerta del riesgo para la circulación por la suspensión de licitaciones de conservación de carreteras

Direbús, asociación que representa a pymes del transporte de viajeros por carretera, ha advertido de que la suspensión cautelar de varias licitaciones para la conservación de carreteras de la red del Estado pone en riesgo la circulación, al retrasar la renovación de contratos esenciales para el mantenimiento de estas infraestructuras.

La medida, acordada por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) tras un recurso especial presentado por la patronal de conservación de carreteras (ACEX), afecta a licitaciones incluidas en el plan de conservación de carreteras de más de 1.000 millones de euros anunciado por el Ministerio de Transportes a comienzos de julio.

Direbús subraya en un comunicado que la suspensión cautelar forma parte de la tramitación de los recursos en materia de contratación y que corresponderá al Tribunal resolver sobre el fondo de las reclamaciones.

Sin embargo, advierte de que la paralización de las licitaciones ya genera una situación de incertidumbre que puede tener consecuencias directas sobre la conservación de la red viaria.

La asociación remarca que la situación adquiere especial relevancia porque se produce a solo cuatro meses del vencimiento de numerosos contratos de conservación. En concreto, son 29 contratos, entre los que se incluyen los correspondientes a autovías de primera generación y a la AP-68, que dejarán bajo responsabilidad directa del Estado cerca de 1.000 kilómetros adicionales de carreteras.

Por ello, insta a las administraciones a actuar con rapidez para garantizar que no exista una interrupción en las labores de conservación y mantenimiento de estas vías, ya que esta interrupción afecta especialmente a los profesionales del transporte de viajeros, que recorren diariamente miles de kilómetros por la red nacional y necesitan unas infraestructuras seguras y adecuadamente mantenidas para prestar sus servicios.

«Estos efectos supondrían un aumento de los costes operativos de las empresas de transporte y afectarían especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que cuentan con una capacidad limitada para absorber nuevos sobrecostes», argumenta el presidente de Direbús, Alfonso Taborda.