En un comunicado, la compañía ha explicado que este crecimiento confirma una evolución del mercado cada vez menos homogéneo, en el que la demanda ya no responde únicamente a los tradicionales picos de julio y agosto, sino que varía considerablemente en función del destino, el perfil del huésped y la duración de la estancia.
Bajo este contexto, esta diversidad se refleja también en el origen de los viajeros, ya que España continúa siendo el principal mercado emisor para GuestReady, con un 37% de las reservas, seguido por otros mercados europeos como Italia, Reino Unido, Francia y Alemania.
Otro punto destacado por la firma es la gestión de 3.900 reservas en sus nuevos mercados durante el verano, un 86% más que las 2.100 registradas en el mismo periodo del año anterior.
Además, ha valorado que el valor bruto de las reservas alcanzó los 3,57 millones de euros entre junio y agosto, frente a los 1,83 millones del mismo periodo de 2025.
Parte de esta evolución responde a la ampliación de la presencia territorial tras la adquisición de LightBooking, según GuestReady, que ha destacado el refuerzo de su actividad especialmente en Andalucía y Canarias y operar en destinos con patrones de demanda y estacionalidades diferentes.
«Este verano confirma que ya no podemos hablar de un único patrón de demanda en España. El comportamiento cambia mucho según el destino, el momento del año y el tipo de huésped. Entender esas diferencias es fundamental para adaptar la estrategia de cada propiedad y mantener niveles elevados de ocupación durante más meses del año», ha destacado el country manager en España, Lorenzo Ritella.
RENDIMIENTO POR TIPO DE ESTANCIA
Por modalidades de estancias, el desempeño de los alquileres turísticos de corta duración fue ganando terreno conforme avanzó la temporada, pasando de una ocupación media del 76% en junio al 81% en agosto y cerrando el conjunto del verano en el 78%.
En cuanto a los destinos, la corta estancia en GuestReady fue especialmente relevante en Cataluña y Valencia, que registraron algunas de las mayores ocupaciones del verano, con medias del 85% y el 81%, respectivamente.
En el sur de España, el rendimiento fue ganando fuerza a medida que avanzaba la temporada, con Cádiz alcanzando un 85% de ocupación en agosto y Málaga un 74%.
En cambio, el alquiler de media estancia siguió una evolución diferente después de iniciar el verano con una demanda especialmente elevada y alcanzó una ocupación media del 75% durante los tres meses, mostrando «cómo las necesidades de alojamiento vinculadas a movilidad profesional, estudios o estancias temporales mantienen un comportamiento menos condicionado por el calendario estrictamente vacacional».
En este segmento, Valencia volvió a situarse entre los mercados con mayor demanda, con una ocupación media del 79%, seguida de Madrid, con un 74%, y Barcelona, con un 71%.

