ATUC recuerda que las empresas sobre las que recae esa obligatoriedad tendrán que tener esos planes aprobados antes del 5 de diciembre, pero insiste en que para lograrlo será necesario reforzar los niveles de servicio del transporte público y dotarlo de un marco de financiación estable.
En este sentido, la asociación presentó recientemente las líneas maestras del sistema a 2030, en las que estima un aumento del 36% en los costes y unas necesidades de financiación de más de 12.000 millones de euros anuales en costes e inversiones para absorber el incremento del servicio.
Actualmente, el uso del coche en los municipios de menor tamaño alcanza de media el 70%, mientras que en grandes urbes como Madrid llega al 53% o al 54,2% en Barcelona. El objetivo del PNIEC es que se trasvase al transporte público el 35% de los pasajeros/kilómetro que hoy se realizan en vehículo privado antes de 2030.
La obligatoriedad de contar con esos planes recae en compañías con más de 200 trabajadores o 100 empleados por turno. Para ATUC, este nuevo marco no debería percibirse solo como una mera obligación, sino como una oportunidad para introducir cambios de fondo en la movilidad laboral.

