Así, Uatae destaca que el empleo autónomo sigue siendo un pilar «esencial» de la economía, pero, al mismo tiempo, señala que es uno «de los más vulnerables a la falta de estabilidad y a los costes crecientes que afronta el colectivo», como los alquileres de locales o la competencia de grandes plataformas digitales.
«El fin del verano vuelve a poner de relieve que la estacionalidad golpea con fuerza a miles de trabajadoras y trabajadores por cuenta propia», apunta Uatae.
En este sentido, la organización pide consolidar un sistema de cotización por ingresos reales que aporte seguridad y avanzar en una mayor equiparación de derechos en protección social, para que el autoempleo «no quede relegado a una opción frágil frente al trabajo asalariado».
«Los datos nos confirman que el trabajo autónomo crece en términos anuales y sigue aportando músculo al empleo en nuestro país, pero la caída de agosto refleja que el colectivo continúa expuesto a la estacionalidad y a la falta de un colchón de protección suficiente», ha afirmado María José Landaburu, secretaria general de Uatae.
Por ello, ve imprescindible que se refuercen las coberturas sociales, como la prestación por cese de actividad o el acceso a subsidios, para garantizar que el trabajo autónomo sea «sinónimo de estabilidad y no de precariedad».

