El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado fue de 457,5 millones de euros, prácticamente estable respecto al mismo periodo del año anterior (+0,3%), según ha informado la compañía en un comunicado, en el que destaca que su actividad internacional, entre la que se encuentra España, concentró el 54% de los ingresos.
En concreto, la Eurozona fue la región más destacada en el último trimestre, con un crecimiento del volumen del 30% interanual, hasta los 101 millones de paquetes, y del Ebitda ajustado de casi un 40%, a medida que se aceleran el negocio B2C (de empresas a consumidor final) y la adopción de los lockers (taquillas). En cuanto a ingresos, la Eurozona alcanzó los 287,1 millones de euros en el segundo trimestre del año, un 37,9% más.
Para la región ibérica, este crecimiento europeo se produce en paralelo a la expansión de la red y a la consolidación de la propuesta de InPost tras la integración de Sending, que permite combinar soluciones ‘out-of-home’ (entregas y recogidas fuera de casa) con entregas a domicilio y servicios logísticos para comercios.
De cara al conjunto de 2026, InPost prevé continuar ganando cuota de mercado en Europa y mantiene su previsión de crecimiento del volumen de paquetes y de ingresos del grupo en el rango de los dos dígitos, impulsado por la evolución de los mercados internacionales.
No obstante, ha revisado su previsión de Ebitda ajustado para el ejercicio, que ahora espera que disminuya en un porcentaje de un dígito, debido principalmente a las inversiones asociadas a la expansión y transformación internacional.

