Puede que el de Toronto a Valencia de la pasada madrugada haya sido el vuelo más complicado del verano. Ha durado 7 horas (19 si tenemos en cuenta todo el trayecto) y las pasajeras han sido dos belugas y cuatro delfines. Las seis hembras, rescatadas de Canadá, han llegado a salvo al Oceanogràfic de Valencia, según ha confirmado el propio centro. Cleopatra y Jelly Bean, las dos belugas, y Tsunami, Lida, Echo y Marina, los cuatro delfines, llegaron en la madrugada del jueves a Valencia tras un complejo traslado desde Marineland, en Canadá.

El avión fletado para su transporte, un Boeing 777 operado por Qatar Airways, firma que permitió presurizar la cabina para evitar edemas pulmonares o cerebrales durante el vuelo. Durante las casi veinte horas que ha durado la travesía, los cetáceos han estado acompañados por tres veterinarios y siete asistentes.

Cleopatra, Jelly Bean, Tsunami, Lida y Echo viajaron en cajas individuales, minipiscinas con camilla integrada que permiten trasladarlos semisumergidos, y el equipo veterinario tuvo que sedar a algunas delfinas que presentaban contracciones musculares.

«Ahora empieza una nueva etapa», señala el Oceanogràfic. Durante las próximas semanas, los seis animales irán conociendo poco a poco su nuevo entorno, acompañados en todo momento por los equipos del centro, que observarán de forma individual su alimentación, conducta y relaciones sociales. Por ello, permanecerán en áreas no visibles al público mientras dura su proceso de aclimatación. «Bienvenidas a València», ha escrito el acuario en su cuenta oficial, donde han sido compartidas las imágenes de esta noticia.

El de Valencia es el quinto traslado puesto en marcha para la reubicación progresiva en instalaciones de todo el mundo de las 30 belugas y cuatro delfines cuyo destino parecía incierto tras el cierre del acuario canadiense Marineland hace más de un año.

Detrás de este operativo hay meses de preparación y el trabajo conjunto de veterinarios, cuidadores, especialistas, acuarios e instituciones de Canadá, Estados Unidos y España, con el apoyo de la Generalitat Valenciana. El operativo ha estado coordinado por la Asociación de Zoos y Acuarios (AZA) y un consorcio de acuarios formado por Shedd Aquarium, Georgia Aquarium, SeaWorld San Diego, SeaWorld Texas, Mystic Aquarium y el propio Oceanogràfic.

