Deoleo, el grupo español dueño de marcas como Carbonell y Hojiblanca, afronta un posible cambio de manos después de que sus principales accionistas, CVC y Alchemy, hayan abierto un proceso para estudiar alternativas estratégicas, incluida la venta total o parcial del negocio. La operación ha ganado intensidad en las últimas semanas y ha atraído a varios grupos españoles e italianos, aunque por ahora no existe una decisión definitiva.
Dcoop y Acesur aparecen entre los candidatos españoles, mientras que la italiana Coricelli ha ganado posiciones. Esta última habría puesto sobre la mesa una valoración cercana a los 500 millones de euros y habría solicitado además negociar en exclusiva, frente a los aproximadamente 470 millones atribuidos a Dcoop y 460 millones a Acesur, según el diario italiano ‘Italia Oggi’, citado por Europa Press.
Deoleo lleva años en el radar de distintos operadores y en 2023 ya se exploró una operación que finalmente no salió adelante, en un año marcado por la mayor subida del precio de la materia prima desde que se tenían registros en el sector y por unas previsiones muy poco favorables, tanto en cantidad como en calidad. Ahora la compañía llega con mejores resultados, menos deuda y una importante cartera internacional.
La compañía cerró 2025 con 50 millones de euros de Ebitda, un 50% más, y logró superar las pérdidas con 20 millones de beneficio, después de que la normalización de la producción de aceite y la recuperación del consumo permitieran dejar atrás la excepcionalidad de las últimas campañas. Además, redujo deuda y mejoró su generación de caja.
Otro factor determinante es su cartera internacional, con marcas como Bertolli, Carapelli o Koipe. La compañía asegura tener una cuota mundial del 8,6% en aceite de oliva, tres veces superior a la de su competidor más cercano. Estados Unidos es, de hecho, una de las piezas más valiosas. Bertolli mantiene allí una posición fuerte, especialmente en la Costa Este. Su cuota en el país norteamericano ronda el 14%.
Para la cooperativa española Dcoop, supondría dar el salto definitivo del granel a las marcas de valor añadido a escala global, y la gran joya de la corona es Estados Unidos. Allí tiene Pompeian, la marca que colidera en EEUU con un 20% de cuota junto a su socio marroquí Devico. La compra de Deoleo crearía un gigante indiscutible, pero esa es también su mayor amenaza ante las autoridades estadounidenses de competencia.
Por su parte, Acesur es uno de los grandes envasadores españoles, dueño de marcas como Coosur y La Española. Ya en 2023 aparecía como segundo gran operador de marca en España, con alrededor del 9,5% del mercado, frente al 12,5% de Deoleo. Su integración permitiría crear un campeón nacional de dimensiones muy superiores, pero precisamente por ello también puede encontrar mayores dificultades ante Competencia en España.
Ahí aparece una de las ventajas de Coricelli, que ha hecho la oferta más alta. Su menor presencia relativa en España y Estados Unidos reduce los solapamientos y facilita, al menos sobre el papel, el camino regulatorio. Además, frente al escudo ‘antiopas’, la operación se articularía a través de su filial sevillana Farmers Elite Global.
El Gobierno de España ha tomado parte en el proceso porque afecta a un sector en el que España es el primer productor mundial, y ha trasladado su preferencia por una solución española. Asimismo, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía han defendido la operación con Dcoop: «España no puede conformarse con ser líder mundial en producción, tiene que aspirar también a liderar la comercialización, las marcas y la relación con el consumidor».
La última palabra, sin embargo, sigue perteneciendo a los vendedores. Deoleo se vio obligada a pronunciarse el 19 de agosto, después de que las informaciones sobre una oferta de Dcoop disparasen su cotización alrededor de un 20% durante la sesión. La compañía confirmó entonces que sus accionistas estaban estudiando alternativas estratégicas que podían incluir una venta total o parcial, pero añadió que no había decisión definitiva.

