Por componentes, el índice relativo a la propiedad ha descendido un 2%, caída que se ha visto parcialmente compensada por un incremento del nivel de precios. Por su parte, el componente mercantil también ha experimentado un descenso, del 1,7%.
Desde el punto de vista de la demanda, se han reducido tanto el índice de compraventas, en un 2,6%, como el índice de hipotecas, en un 0,8%.
Por otro lado, desde el punto de vista de la oferta el descenso ha estado provocado tanto por el sector de la construcción (-2%), como por el sector inmobiliario (-0,9%).
El índice suavizado, libre de componentes estacionales, ha crecido un 1%, encadenando ya dos años de tendencia alcista desde el segundo trimestre de 2024. Aunque el ritmo de crecimiento se ha moderado, la evolución del índice suavizado ha continuado mostrando una tendencia favorable, en contraste con el ligero retroceso registrado por el índice general durante el segundo trimestre.
No obstante, la evolución anual del IRAI continúa siendo positiva con tasas de crecimiento superiores al 5%, un 5,4% en el segundo trimestre respecto al mismo trimestre de un año antes.
En relación con la evolución anual de los índices simples de demanda, los registradores han observado un crecimiento notable, impulsado tanto por el aumento del importe de las hipotecas, que ha alcanzado el 15,3%, como por el incremento del precio de las compraventas, del 10,2%.
En cuanto al número de operaciones, el número de compraventas ha registrado un ligero descenso del 0,1%, mientras que el número de hipotecas ha aumentado un 5,2%. En consecuencia, el índice general de compraventas se ha incrementado un 5,1%, mientras que el índice general de hipotecas lo ha hecho un 10,3%.
Por su parte, el índice simple de oferta, que refleja la actividad mercantil de los sectores inmobiliario y de la construcción, ha presentado un crecimiento del 1,9%, principalmente impulsado por la evolución favorable del sector de la construcción.

