
PALMA, 25 (EUROPA PRESS)
La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha puesto en marcha el primer ensayo con portainjertos clonales de algarrobo con el objetivo de adaptar el cultivo al cambio climático.
La iniciativa, impulsada por el Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (Irfap), se está llevando a cabo en la finca experimental de Sa Granja.
Este proyecto, ha indicado la Conselleria en un comunicado, constituye «el punto de partida» de una investigación a largo plazo destinada a seleccionar material vegetal mejor adaptado a los efectos del cambio climático y a las necesidades futuras del sector agrario.
Aunque el algarrobo es uno de los cultivos mediterráneos mejor adaptados a las condiciones de sequía, los nuevos escenarios climáticos plantean nuevos retos para la agricultura de Baleares.
El aumento de las temperaturas, la menor disponibilidad de agua y una mayor frecuencia de episodios climáticos extremos hacen necesario anticiparse y estudiar cómo responderán los cultivos a unas condiciones cada vez más exigentes.
«La investigación es fundamental para anticiparnos a los retos que tendrá que afrontar nuestro sector agrario. No podemos esperar a que lleguen los problemas para buscar soluciones: tenemos que empezar a trabajar hoy para saber qué cultivos y qué materiales vegetales estarán mejor preparados para las condiciones del futuro», ha dicho el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet.
En este sentido, el conseller ha señalado que «el cambio climático obliga a adaptar nuestra agricultura, y esta adaptación tiene que ir de la mano de la ciencia, la investigación y la experimentación».
«El trabajo que desarrolla el Irfap nos permite generar conocimiento aquí, en Baleares, a partir de nuestras condiciones y pensando en las necesidades reales de nuestros agricultores», ha añadido.
Asimismo, Simonet ha señalado que el objetivo es que los resultados de la investigación lleguen al sector. «Investigamos para que este conocimiento pueda convertirse en soluciones útiles para el campo. Si conseguimos árboles más resistentes a la sequía, mejor adaptados a las altas temperaturas o capaces de producir en condiciones más exigentes, estaremos dando más herramientas a nuestros agricultores para afrontar el futuro», ha sentenciado.
UN ENSAYO PIONERO
El Irfap ha iniciado la evaluación de dos portainjertos clonales seleccionados, que se compararán con el sistema tradicional de pie de semilla utilizado habitualmente en Baleares.
Estos portainjertos, obtenidos mediante técnicas de cultivo ‘in vitro’, permiten disponer de plantas genéticamente idénticas y estudiar con precisión sus características agronómicas.
Durante los próximos años, los investigadores analizarán aspectos como el vigor de los árboles, la compatibilidad con diferentes variedades, la productividad, la uniformidad de las plantaciones y su respuesta ante las diferentes condiciones ambientales.
Más allá de los potenciales beneficios productivos, este ensayo constituye un primer paso hacia la identificación de futuros portainjertos que puedan aportar una mayor resiliencia al cultivo.
El objetivo final es disponer de árboles mejor adaptados a una disponibilidad limitada de agua, a los suelos más pobres y a las condiciones climáticas que se prevé que caractericen el Mediterráneo durante las próximas décadas.
El proyecto también permitirá avanzar en la modernización del cultivo del algarrobo, una especie que ha experimentado una importante revalorización económica durante los últimos años y que se ha convertido en una alternativa estratégica para muchas explotaciones agrarias del archipiélago.

