Las autoridades reguladoras chinas ordenaron el viernes a Tesla que reparara casi 3 millones de vehículos ante la creciente preocupación por los sistemas de apertura de emergencia de las puertas, lo que supone la mayor campaña de retirada de vehículos de la historia en este mercado y la mayor acción de este tipo llevada a cabo por Tesla hasta la fecha.
Datos clave
La Administración Estatal de Regulación del Mercado de China (SAMR) afirmó en un comunicado el viernes que Tesla retiraría 973.156 vehículos Model 3 fabricados entre el 4 de marzo de 2019 y el 29 de abril de 2026, 1,96 millones de Model Y fabricados en China entre el 16 de noviembre de 2020 y el 30 de abril de 2026, así como más de 35.000 Model 3 importados, 8.000 Model X y 2 000 Model S.
Esta campaña de retirada, que afecta a unos 2,98 millones de vehículos, es la mayor que ha llevado a cabo Tesla en cualquier mercado.
Las autoridades reguladoras chinas señalaron que los vehículos de Tesla contaban con un sistema mecánico de apertura de emergencia de las puertas que podría resultar difícil de identificar tras un accidente grave o un corte de corriente, y Tesla comunicó a la SAMR que instalaría etiquetas de advertencia de forma gratuita para identificar las manillas.
En otra campaña de retirada, la SAMR ordenó a Tesla que reparara 2,74 millones de vehículos Model 3 y Model Y fabricados en China entre marzo de 2019 y diciembre de 2025 debido a un defecto que impedía que el sistema de supervisión del conductor advirtiera a los conductores de que mantuvieran la vista en la carretera.
Tesla afirmó que aplicaría una actualización inalámbrica para subsanar el defecto.
Dato sorprendente
Tesla solo ha emitido cinco retiradas del mercado en EE. UU. en lo que va de año, incluida una notificación a principios de este mes para 20.000 vehículos con faros demasiado brillantes. En mayo se retiraron del mercado más de 218.000 vehículos Model 3, Model Y y Model S/X debido a un problema con la cámara trasera.
Antecedentes clave
El fabricante de automóviles de Elon Musk lleva años enfrentándose a una presión regulatoria constante, aunque muchas de las retiradas que afectan a Tesla suelen solucionarse mediante actualizaciones de software. Según se informa, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) está investigando 1,2 millones de vehículos Tesla a raíz de denuncias de fallos en la suspensión que podrían provocar una «pérdida del control direccional del vehículo». El sistema de conducción autónoma Autopilot de Tesla también se ha relacionado con cientos de accidentes y docenas de muertes.
Este artículo ha sido traducido de Forbes.com

