Según el análisis, este incremento responde a la «reactivación de la inversión corporativa» y a la consolidación de una tendencia positiva respaldada por el dinamismo de la demanda empresarial, el auge de modelos híbridos de trabajo, la flexibilización de los espacios y la notable inversión en proyectos de cierta envergadura.
Por segmentos, el mobiliario alcanzó un peso del 53% en el mercado, tras registrar un crecimiento del 6,6%. Por su parte, el mercado de sillería aumentó un 5%, mientras que el de tabiquería desmontable registró «el mayor dinamismo», con un incremento del 10%.
Por su parte, el valor de la producción vendida ascendió a 515 millones de euros (+5,3%), reflejando una recuperación tras el retroceso del ejercicio previo gracias al «buen comportamiento tanto del mercado interior como de las ventas al exterior».
En el ámbito internacional, las exportaciones se situaron en 273 millones de euros, tras crecer un 4,6%, destacando el buen comportamiento de la sillería, mientras que el mueble metálico mantuvo también una evolución positiva. Francia continuó siendo el principal destino exterior, concentrando el 27% del total exportado.
Por el contrario, las importaciones alcanzaron los 183 millones de euros, con un incremento del 6,4%, impulsado principalmente por el aumento de las compras de mobiliario metálico. China reforzó su posición como primer proveedor, con una cuota ya del 41,5% del total.
Finalmente, desde el observatorio han destacado que, aunque predominan las pequeñas empresas, los cierres de los últimos años han favorecido la tendencia de incremento del grado de concentración del sector. Así, las cinco primeras empresas alcanzaron en 2025 una cuota de mercado conjunta del 45,5%, mientras que las diez primeras reunieron el 61%.

