
PALMA, 17 (EUROPA PRESS)
MÉS per Palma ha acusado al PP de «condenar a los vecinos a veranos infernales de calor» al considerar que no ha preparado la ciudad para las próximas décadas.
La formación ha presentado un conjunto de enmiendas a la nueva ordenanza de urbanización, arbolado y espacios libres para «convertirla en una herramienta de transformación» de Palma ante la emergencia climática.
Según ha criticado en una nota de prensa, esta ordenanza «llega tarde y mal», puesto que el plan general fijaba que se tenía que aprobar hace más de un año y que la propuesta «no es nada ambiciosa ni resuelve los problemas que sufren los vecinos».
«El PP quiere condenar a la gente a veranos infernales. La temperatura en Palma es cada año más alta y lo será todavía más. La pregunta es qué hacemos hoy para que en 20 años nuestras calles continúen siendo lugares en los que poder vivir», ha afirmado la portavoz de MÉS per Palma, Neus Truyol.
En este sentido, los ecosoberanistas proponen adaptar la ciudad a las olas de calor con refugios climáticos en todos los barrios, más sombras y más árboles, zonas verdes de vegetación autóctona adaptadas al clima mediterráneo, así como eliminar asfalto y sembrar vegetación.
MÉS planea incorporar una mirada transversal sobre el clima, el arbolado, el agua, la biodiversidad, la accesibilidad y la calidad del espacio público, frente al modelo del PP «centrado en la regulación técnica».
«El PP ve calles, aceras y servicios. Nosotros vemos personas: niños que necesitan sombra, personas mayores que necesitan espacios para descansar y barrios que necesitan árboles para soportar el calor», ha dicho Truyol.
Además, según ha criticado, con la ordenanza «se ve claramente cuáles son las prioridades» de los ‘populares’, en referencia a «una rebaja de la protección de los árboles existentes, incluso permitiendo que se eliminen y se pague una compensación económica».
Las enmiendas de MÉS se centran en la adaptación a las olas de calor, la protección y el incremento del arbolado, la renaturalización y la gestión sostenible del agua, un espacio público más habitable y pensado para las personas, y una mayor protección ante actuaciones que degradan el patrimonio verde.

